Bonito estudio con vista al mar en la Fosca.
Dispone de 35m2 construidos, estos fueron rediseñados y reformados para optimizar al máximo el espacio. Cocina equipada y funcional. Baño completo. La sala se convierte en una cofortable habitación doble. Desde su magnífica terraza de unos 8m2, se aprecia la belleza del entorno mágico de la Fosca. Rodeada por frondosos pinos y el azul del océano, es el lugar ideal para desconectar.
Finca renovada hace 3 años, con conserje y ascensor.
Zona ajardinada y parquing comunitario.
A un minuto de la playa.
Preguntas frecuentes sobre la compra de estudios en Palamós
Algunas ventajas de vivir en un estudio en Palamós podrían ser: - Ubicación cerca de la playa y el puerto, lo que permite disfrutar del ambiente costero. - Menor costo de mantenimiento y servicios en comparación con un apartamento más grande. - Facilidad de movilidad y acceso a los principales puntos de interés de la ciudad. - Posibilidad de tener una vivienda propia a un precio más asequible.
Típicamente, los estudios en venta en Palamós suelen tener: - Superficie entre 30-50 m2 aproximadamente. - Distribución abierta, con una sola habitación que integra la zona de estar, cocina y dormitorio. - Baño completo. - Balcón o terraza, en algunos casos. - Equipamiento básico como electrodomésticos y muebles.
Los precios de los estudios en venta en Palamós pueden variar dependiendo de factores como la ubicación, el tamaño, el estado de conservación y las características del inmueble. Sin embargo, un rango aproximado podría estar entre los 80.000 € y los 120.000 €.
Algunos perfiles de personas que suelen interesarse por comprar un estudio en Palamós podrían ser: - Jóvenes profesionales o parejas sin hijos que buscan una vivienda propia y asequible. - Personas mayores que desean tener una propiedad más pequeña y fácil de mantener. - Inversores que quieren adquirir un inmueble para alquilarlo, aprovechando la demanda turística de la zona.
Algunos aspectos importantes a considerar al comprar un estudio en Palamós son: - Revisar cuidadosamente el estado del inmueble y sus instalaciones. - Verificar la documentación legal y la situación de la propiedad. - Evaluar la ubicación y la cercanía a servicios, transporte público y zonas de interés. - Analizar los costos de mantenimiento y posibles gastos adicionales. - Asegurarse de que el precio se ajuste a las expectativas y al presupuesto disponible.