BORDA PER REHABILITAR AMB TERRENY A RIBERA DE CARDÓS
S’ofereix borda tradicional per reformar situada a Ribera de Cardós, en un entorn natural privilegiat i a només 2 minuts del nucli urbà.
La propietat compta amb una àmplia parcel·la rústica de 9.322 m2, distribuïda en 5.292 m2 de prat i 4.041 m2 de bosc, ideal per gaudir de la natura, la tranquil·litat i múltiples possibilitats d’ús.
A la finca hi ha una borda juntament amb una petita borda annexa, ambdues amb potencial de rehabilitació, fet que permet desenvolupar un projecte amb encant adaptat a les teves necessitats, ja sigui com a habitatge de muntanya, refugi rural o inversió.
Una oportunitat única per crear un espai autèntic en ple Pirineu, envoltat de paisatges espectaculars.
Per a més informació o per concertar una visita, no dubtis a contactar-nos o visitar la nostra web oficial.
Preguntas frecuentes sobre la compra de casas rurales en Vall de Cardós
El precio medio de las fincas rústicas en Vall de Cardós es de 155.000 euros, según la información publicada en el portal Fotocasa para noviembre de 2025.
Las fincas rústicas en Vall de Cardós suelen tener terrenos amplios, con áreas de cultivo, bosques y, en algunos casos, pequeñas construcciones como cabañas o graneros. Muchas de ellas cuentan con acceso a recursos naturales como ríos o manantiales.
En una finca rústica en Vall de Cardós se pueden desarrollar diversas actividades, como la agricultura ecológica, la ganadería, la apicultura, el turismo rural o la producción de productos artesanales. Estas fincas ofrecen la oportunidad de llevar un estilo de vida más sostenible y en contacto con la naturaleza.
Algunos de los principales beneficios de adquirir una finca rústica en Vall de Cardós incluyen la posibilidad de disfrutar de un entorno natural y tranquilo, la oportunidad de desarrollar actividades agrícolas o ganaderas, y la opción de crear un negocio de turismo rural. Además, estas fincas suelen tener un gran valor patrimonial y paisajístico.
Las fincas rústicas en Vall de Cardós suelen contar con infraestructura básica, como acceso por carretera, suministro de agua y, en algunos casos, electricidad. Además, pueden tener pequeñas construcciones como cabañas o graneros. En cuanto a servicios, pueden ofrecer la posibilidad de desarrollar actividades agrícolas, ganaderas o de turismo rural.