Vivienda situada en la última planta del edificio, una ubicación privilegiada que garantiza mayor tranquilidad, privacidad y una excelente entrada de luz natural durante todo el día. Su posición elevada ofrece una agradable sensación de amplitud y mayor independencia dentro de la comunidad.
La distribución interior está diseñada para optimizar el espacio, diferenciando claramente la zona de día y la zona de descanso. La vivienda dispone de un salón-comedor con cocina integrada, creando un ambiente abierto y funcional ideal para el día a día.
Cuenta con dos dormitorios, bien proporcionados y versátiles, y dos baños completos, que aportan comodidad y practicidad. Además, incorpora un lavadero independiente, un elemento muy valorado que facilita la organización del hogar.
Valor añadido del edificio
Aunque la vivienda no dispone de terraza privada, su ubicación en la última planta ofrece ventajas muy apreciadas:
Mayor luminosidad y ventilación natural
Más privacidad y menor ruido
Sensación de vivir en lo más alto del edificio
A todo ello se suma que la comunidad dispone de una piscina en planta baja, un espacio común ideal para disfrutar del buen clima y añadir un plus de calidad de vida sin necesidad de mantenimiento privado.
Se trata de una vivienda cómoda y eficiente, que combina la tranquilidad de la última planta con el atractivo de contar con zonas comunes como la piscina, convirtiéndola en una opción muy interesante tanto para vivir como para invertir.