En una parcela de 330 m² se presenta una oportunidad poco habitual: dos construcciones independientes dentro de la misma finca, separadas por apenas 7 metros la una de la otra.
La vivienda de 40 m² dispone de una habitación independiente, salón-cocina y baño, y requiere de cierta reforma. Cuenta con una distribución ya definida que facilita su actualización y puesta al día.
La segunda construcción, de 30 m², se encuentra en excelente estado, con acabados actuales y cierres de calidad. Cuenta con un salón-comedor con cocina abierta y baño lateral.
La propiedad incluye además un trastero como espacio de apoyo.
El jardín, pendiente de acondicionar, completa el conjunto y ofrece margen para organizar el exterior según necesidades. Podría dividirse fácilmente en dos partes bien diferenciadas.
Una configuración difícil de encontrar: dos edificaciones en una misma parcela, una de ellas ya actualizada y la otra con potencial de mejora.