Uno de los principales retos puede ser la relativa lejanía de Montejo de Arévalo respecto a los principales núcleos de población, lo que puede limitar el número de potenciales compradores. Además, al tratarse de un mercado más pequeño, puede ser más difícil encontrar el comprador adecuado en un período de tiempo corto. Sin embargo, la calidad de vida que ofrece el pueblo puede ser un factor clave para atraer a los interesados.