En las fincas rústicas de Tijarafe se pueden desarrollar actividades agrícolas y ganaderas, así como proyectos de turismo rural. Muchos propietarios cultivan vid, almendros y otros frutales, y también crían animales como cabras, ovejas o caballos. Algunas fincas se han adaptado para ofrecer alojamiento y experiencias de agroturismo a visitantes.