Haus oder Chalet an Calle Carretera, 33, Turcia
Turcia
En el corazón tranquilo de Armellada, donde el tiempo parece caminar más despacio y la naturaleza envuelve cada rincón con su calma, se alza esta casa llena de historia, carácter y posibilidades… un lugar que no solo se habita, sino que se siente. Desde el primer paso, la vivienda transmite una sensación acogedora y auténtica. Su planta baja, cuidada con mimo, es el alma viva de la casa: un espacio listo para entrar a vivir, donde la calidez del hogar se respira en cada estancia. La cocina, equipada con una bilbaína nueva y muebles que lucen como recién estrenados, invita a disfrutar de momentos cotidianos que se convierten en recuerdos. Junto a ella, un agradable espacio de comedor con capacidad para cinco personas se abre a conversaciones largas y sobremesas sin prisa. La vivienda continúa con una acogedora salita, dos habitaciones y un cuarto de baño reformado con plato de ducha, pensado para el confort diario. La calefacción de gasoil, distribuida a través de radiadores de hierro fundido, aporta ese calor constante que convierte cualquier día en hogar. Esta planta, la más habitada, refleja cuidado, solidez y vida. Pero esta casa guarda secretos… y sueños por descubrir. Desde esta misma planta, una escalera conduce al nivel superior, independiente si así se desea gracias a sus puertas de separación. Antes de subir, una curiosa despensa dentro de otra despensa —un pequeño guiño al pasado— revela la excelente conservación de la construcción. Arriba, un recibidor da paso a nuevas posibilidades: tres habitaciones, un salón con terraza y acceso a una zona antigua que parece sacada de otra época. Allí, una sala de curar o almacén, con estructura de adobe, susurra historias de tradición y abre la puerta a proyectos únicos. Esta planta necesita actualización, sí… pero también es un lienzo en blanco para crear algo verdaderamente especial, mientras ya disfrutas de la comodidad de la planta baja. Y aún hay más. La propiedad se expande hacia un conjunto de espacios anexos llenos de carácter: un amplio garaje con capacidad para varios vehículos, distintas estancias donde se ubican la caldera, un antiguo horno de pereruela que evoca tiempos de fuego lento y recetas tradicionales, antiguas cocinas y salas de estar… y grandes espacios diáfanos donde la imaginación puede volar libremente. Incluso un antiguo carro parece esperar, como testigo silencioso, a que alguien le devuelva su historia. Todo ello se abre finalmente a una finca de más de 1.700 metros cuadrados, un terreno donde crear, cultivar, descansar o simplemente dejarse llevar por la naturaleza. Esta no es solo una casa. Es un refugio, un proyecto, una oportunidad. Un lugar donde cada rincón guarda un secreto y cada espacio una promesa. Una vivienda con mil vidas posibles, esperando a alguien que quiera hacerla suya… y comenzar una nueva historia.
- 5 zim·
- 186 m²·
- Parkplatz·
- Balkon
