Te presentamos este apartamento en primera planta sin ascensor, situado a tan solo 150 metros de la playa de Bellreguard, una playa de fina arena y con todos los servicios, ideal tanto para disfrutar de las vacaciones como para vivir todo el año.
La vivienda con fachada a dos calles, lo que le proporciona buena ventilación y luminosidad. Está de origen, ofreciendo una excelente oportunidad para reformar y personalizar a tu gusto.
Cuenta con salón-comedor, cocina independiente, tres dormitorios, y un baño completo. El dormitorio principal dispone de salida directa a un balcón, un espacio perfecto para disfrutar del exterior y del ambiente mediterráneo.
Su ubicación privilegiada, a pocos metros del mar y rodeada de todos los servicios, la convierte en una opción muy interesante tanto como segunda residencia como inversión, con gran potencial de revalorización tras la reforma.