Dado que Sant Joan de Labritja es una zona residencial de alta calidad, es razonable suponer que cerca del dúplex se puedan encontrar servicios y actividades de primera clase, como tiendas exclusivas, restaurantes de renombre, centros deportivos y culturales. Además, la proximidad a la naturaleza y a playas de arena fina probablemente ofrezca a los propietarios numerosas oportunidades de ocio y relajación.