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Compartir piso es una alternativa para muchas personas que no pueden permitirse pagar un alquiler en solitario ni comprar una vivienda. Una de las claves para que esta solución funcione es que todos los compañeros de piso cumplan sus obligaciones y paguen el alquiler a tiempo. Si un coinquilino no paga su parte de la renta, el resto de los compañeros podrían verse obligados a pagar su parte para no perder la vivienda, aunque todo dependería del tipo de contrato de alquiler que hubiesen firmado.
En Fotocasa analizamos qué ocurre en una vivienda compartida si un compañero de piso no paga a tiempo el alquiler.
¿Qué tipos de contrato de alquiler compartido existen?
Si decidimos compartir piso junto con otra persona, probablemente firmemos un contrato de alquiler solidario. Es una fórmula habitual, ya que ofrece más garantías al casero. ¿En qué consiste esta modalidad? A grandes rasgos, si el alquiler es solidario, todos los compañeros de piso responden de forma conjunta a la obligación de pago de la renta.
En otras palabras, si un compañero de piso deja de pagar su parte del alquiler, el casero puede reclamar la deuda a todos, aunque el resto sí haya abonado su parte. Esto es así porque, en la práctica, todos son responsables de que el casero reciba puntualmente el importe completo de la renta.







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