14 Mayo 2015

Permanecer en casa no significa seguridad total. Nunca se está libre de peligros y accidentes como quemaduras, infecciones, intoxicaciones… Y esto se acrecienta aún más si hay niños en el hogar; cada espacio de la vivienda representará una amenaza si no se les guía en la prevención de ciertos riesgos. Entre este amplio abanico de peligros se encuentran una serie de sustancias nocivas que pueden poner en riesgo su salud: ¿qué tener en cuenta y cómo preservar a los más pequeños?

 

Sustancias perjudiciales

Proliferación de microorganismos en el aire por malas ventilaciones, moho en las paredes, problemas de humedades, presencia de monóxido de carbono o productos tóxicos de uso casero son algunas de las sustancias que pueden perjudicar la salud de los menores.

Estos componentes es posible agruparlos en dos tipos en función de su naturaleza: sustancias biológicas y químicas.

Sustancias biológicas: todas aquellas producidas por un organismo vivo o derivadas de sus productos. Uno de los problemas de salud que aflora con más frecuencia en los niños es la alergia y el asma. De ahí la necesidad de que el aire del interior del hogar se limpie correctamente y con frecuencia, esencialmente por medio de la ventilación diaria.

Otro aspecto que puede afectar a su sistema inmunitario, desencadenando problemas respiratorios de diversa índole, es la presencia de mascotas en la vivienda o la de ciertos microorganismos generados por humedad o por polvo.

También entre las sustancias naturales que pueden influir perjudicialmente en la salud se encuentra el moho. Este hongo crece sobre todo en lugares húmedos o mojados. El peligro reside en que algunos tipos de moho son tóxicos y pueden provocar alergias.

Sustancias químicas: Otro riesgo para la salud en el hogar son las intoxicaciones por sustancias químicas que se encuentran en productos de uso cotidiano como lejía, insecticidas, desatascadores, etc. Por ello, hay que tener especial cuidado tratar de hacer uso de ellas cuando los niños no estén presentes.

 

Precauciones ante el riesgo asociado a ciertas sustancias en el hogar

Lo primero es deshacerse de aquellos productos innecesarios y dejar solo aquellas sustancias imprescindibles para la limpieza y el mantenimiento del hogar. En ese caso, es importante guardar los productos en un lugar seguro, fuera de la vista y el alcance de los menores.

Además, es importante evitar la presencia de otras sustancias que también pueden resultar perjudiciales para la salud de los más pequeños, como el humo del tabaco o los ambientadores artificiales.

No es seguro para los niños estar cerca de fumadores, ya que el humo en el ambiente proveniente del cigarrillo puede incrementar el riesgo de infecciones de oído y de problemas respiratorios, entre otros.

Respecto a los ambientadores, es conveniente informarse bien de sus componentes y elegir aquellos que carezcan de ciertos elementos alergénicos y nocivos como el benceno o el formaldehído, que pueden provocar irritación de las fosas nasales, entorpecimiento de la visión, etc.

Otras medidas elementales para reducir el riesgo de problemas de salud en niños son mantener una correcta limpieza de la casa y unos buenos hábitos como dejar a las mascotas fuera de los dormitorios y zonas más delicadas, ventilar diariamente la casa o tener preparadas ciertas medidas ante posibles incidentes como la preparación de botiquines caseros

Siguiendo estos prácticos consejos es posible mantener una vivienda saludable y libre de riesgos para sus habitantes.

 

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