29 febrero 2016

Hay que tener en cuenta que la posición de la cabeza y del cuello dependen diariamente aproximadamente de 6 a 8 horas de las características de la almohada elegida para su reposo y alineación. En estas zonas existen gran cantidad de estructuras anatómicas óseas, articulares, musculares, tendinosas y ligamentosas, que son sometidas constantemente a grandes tensiones. Esto hace imprescindible una almohada que permita la relajación y la alineación correcta de todas las partes para poder rendir bien en el día a día.

Entre los efectos para la salud que conlleva la mala elección de una almohada destacan sobre todo dolores de cabeza y de cuello, así como problemas cervicales o dolores de espalda. Hacerse con una buena almohada es vital para la salud.

Aspectos a tener en cuenta en la elección de la almohada

  • La forma de dormir. La norma básica de un buen descanso es la alineación correcta del cuello y cabeza, por ello, la postura en la que se duerme es un elemento clave a considerar: Si se duerme boca abajo, se requiere de una almohada fina y blanda, mientras que si, por el contrario, sí se duerme boca arriba o se es “inquieto” es necesaria una almohada firme y de grosor intermedio. Si se duerme de lado, la almohada tiene que ser firme y de un grosor determinado calculado por la distancia entre el extremo del hombro a la cara.
  • El material. En este caso hay que tener en cuenta las posibles alergias del usuario, si se es muy alérgico es importante elegir materiales hipo-alergénicos.

almohada_cama_dormitorio

 

Los principales materiales para las almohadas son: fibra sintética, visco-elásticas y de látex. La fibra sintética permite una buena aireación y que la almohada sea fresca. La visco-elástica por su parte además de las propiedades de la anterior, permite un correcto ajuste a la anatomía del usuario, favoreciendo el descanso. Las de latex encuentran su mayor ventaja en sus buena ventilación y facilidad de higiene.

Existen también otros materiales como las plumas, el algodón o la lana, con los que se pueden conseguir distintas texturas y grosores, para los que prefieren productos naturales.

  • Ronquidos. La apnea del sueño postural, es decir, si se ronca dependiendo de la postura (sobre todo boca arriba ya que la flexión de la cabeza dificulta la respiración a causa de la obstrucción de las vías respiratorias), puede ser resuelta con la elección de la almohada adecuada.

Actualmente, existen almohadas especiales que inducen a dormir en posición de lado y fetal, que es la postura recomendada por los especialistas para no roncar.

  • Almohada compartida, ¿sí o no? Lo mejor es no compartir almohadas y que cada individuo tenga la almohada que mejor se adapte a sus propias necesidades.

Mantenimiento y limpieza de la almohada

Una vez se tiene la almohada adecuada, es imprescindible llevar a cabo un buen mantenimiento y limpieza de la misma con el fin de alargar su vida útil y buenas propiedades. Para esto, es necesario atender al material con el que está fabricada. Es importante seguir siempre las indicaciones y recomendaciones que facilita el fabricante con el fin de prolongar al máximo su vida útil.

Las almohadas se van impregnando a diario de pieles muertas, distintas secreciones como la saliva, el sudor y demás ácaros de la piel. Todos estos restos biológicos favorecen el crecimiento bacteriano. Por ello, se recomienda protegerlas con fundas y lavar éstas semanalmente como el resto de ropa de cama.

El uso diario hace que vaya perdiendo poco a poco sus propiedades, por lo que se recomienda cambiar la almohada cada 3 a 4 años.

En conclusión, para descansar correctamente y mantener una vida saludable es necesario un sueño reparador y para ello es tan importante la elección de un buen dormitorio y un buen colchón como de la almohada: ¡no es posible un descanso completo sin la almohada adecuada!

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