3 septiembre 2015

Poder descansar de forma adecuada es un requisito fundamental para rendir en el día a día y poder disfrutar de la vida. Por eso mismo, no se puede permitir que factores evitables, como el ruido, mermen las capacidades o rebajen la calidad de vida de los usuarios, y es aquí cuando resulta imprescindible tener el mejor aislamiento para la vivienda.

España es uno de los países más ruidosos del mundo, siendo cada vez mayor el número de personas con trastornos de salud por esta exposición a niveles superiores a los tolerables: música alta, vecinos ruidosos, el tráfico, etc. Para que el descanso no se vea afectado es conveniente equipar los hogares con un buen aislamiento acústico.

La falta del aislamiento idóneo afecta al descanso, produciendo daños en la salud, tanto de forma inmediata como a largo plazo. Estos pueden ser algunos…

 

Daños psicológicos

No dormir correctamente durante ocho horas diarias puede arruinar el descanso y ser la causa de diversas enfermedades. El ruido, incluso a niveles bajos, altera el sueño, provocando un aumento de la actividad cardiaca y respiratoria, de los movimientos del cuerpo y de la actividad cerebral. Esto produce cambios en las fases naturales que dificultan alcanzar el sueño profundo y reparador y que, en casos extremos, puede producir insomnio.

Estas alteraciones reducen considerablemente la calidad del sueño y su continuidad, ya que origina muchos despertares. El resultado final es que, cuando suena el despertador, el individuo se encuentra con esa deprimente sensación de cansancio en vez de sentirse listo y renovado para afrontar un nuevo día. Esta sensación se agravará, ya que irá aumentando progresivamente la dificultad para conciliar el sueño.

Todo esto, conduce a estados depresivos, a una disminución del nivel de alerta diario, al aumento de la ansiedad (pudiendo incluso sufrir una crisis) y del estrés.

 

Daños físicos

El organismo está preparado para tomar los sonidos altos como una posible señal de amenaza, por lo que en muchas ocasiones, cuando se debería estar en situación de natural de descanso, el cuerpo se encuentra en tensión. Con ello, la exposición a otras enfermedades aumenta y empeora la salud general.

Los sonidos desagradables durante el sueño pueden provocar fatiga y reducción de la capacidad física, porque el cuerpo reacciona igual que ante el miedo: aumento de la tensión muscular y del ritmo de la respiración. A veces, se puede tardar en notarlo porque su efecto puede no ser inmediato, pero es acumulativo, porque el oído nunca se cierra.

 

Daños sociológicos

Por culpa de este aumento del nivel sonoro, cada vez son más las personas que han visto como aumenta su nivel de agresividad por estar más irritables y susceptibles. Esto, unido a que en muchos casos ni siquiera llegan a darse cuenta, puede provocar un rechazo social, lo cual, como en un círculo vicioso, hará que se incremente aún más su irritabilidad.

Además, esta situación de exclusión social puede verse empeorada si, por alterar el descanso por culpa del ruido, se sufren úlceras o dolores de cabeza.

Considerando que la mayor parte de los sonidos desagradables proceden de fuera del hogar, es prioritario reducir esta exposición, mediante un aislamiento acústico profesional, que será útil para siempre y que repercutirá beneficiosamente en el valor de la vivienda y la calidad de vida.

 

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