13 Julio 2017

PUBLIRREPORTAJE

 

Es indudable que los móviles han substituido en muchos casos a las cámaras fotográficas tradicionales, sobre todo en las fotos personales y los viajes. Su evolución ha sido meteórica y los últimos modelos son ya perfectos también para usos profesionales, como los que requiere la fotografía inmobiliaria. Pero, ¿cómo podemos aplicar esos consejos a cada una de las estancias del inmueble en concreto? Aquí van algunas pistas.

Espacios amplios

Ese gran salón es la joya de la vivienda, pero cuesta abarcarlo en una sola foto. ¿Suena familiar? La solución es optar por el modo de fotografía panorámica, que permite abarcar los extremos que quedarían fuera de la imagen en una foto normal. Es recomendable usar un trípode y no extender demasiado la panorámica para no distorsionar el resultado.

 

Habitaciones pequeñas

La opción panorámica puede ser interesante utilizarla en estas estancias. Se recomienda usar la orientación horizontal de la cámara, sin descartar (dependerá del tamaño de la habitación) hacer algunas tomas en posición vertical. Es recomendable encuadrar la foto desde la puerta de entrada para ofrecer una visión de conjunto. Evitar reflejos y optimizar los colores ayudan a un mejor resultado. La doble cámara del modelo Huawei P10 / P10 Plus evita los problemas de luz en las ventanas, y el modo HDR proporciona mayor intensidad.

 

Fotografía de cocinas y baños

¿Quién es esa persona que aparece en el espejo? El resultado de una mala fotografía inmobiliaria de los baños puede tener efectos horribles. La mejor solución es optar por un trípode y un disparador remoto o activar el temporizador para no salir en la foto. Como en muchos casos los baños no disponen de mucha luz natural, cosa que también suele pasar en las cocinas, hay que considerar usar el flash. Debe evitarse que las bombillas aparezcan en la imagen y buscar una luz uniforme. Ayudará mucho que la fuente de iluminación sea superior a la altura en la que se coloca la cámara.

Fotografiar terrazas

Para evitar los fuertes contrastes de luz, es mejor elegir el momento en el que el sol no dé directamente sobre la terraza. Dependiendo de la orientación de la vivienda, puede ser a media mañana o por la tarde; las primeras horas del día, el mediodía y el atardecer no suelen ofrecer buenos resultados. Si el espacio es amplio debe elegirse la orientación horizontal y puede activarse el modo de fotografía panorámica. Es recomendable utilizar un trípode.

 

Las zonas comunes

La fotografía inmobiliaria debe incluir también las zonas comunes de los inmuebles. En el caso de urbanizaciones, piscinas y gimnasios, es mejor elegir momentos con buena luz natural y sin gente. En el caso de las plazas de garaje, hay que confiar en el flash. Si se trata de una sola plaza, es mejor realizar la fotografía vertical. Si es más de una plaza, mejor horizontal. Como en todos los casos de luz limitada, un trípode es el aliado perfecto para un buen resultado.

 

Fotografía exterior

Una buena foto exterior permite ofrecer una idea del conjunto del inmueble, especialmente en el caso de viviendas unifamiliares o áticos con vistas. Una opción de resultado impactante es realizar un timelapse que muestre el movimiento del sol respecto a la vivienda a lo largo del día. Es interesante también explorar las posibilidades de vídeo de las cámaras, y activar el estabilizador óptico en aquellas que lo permitan.

 

Fotografía nocturna

La fotografía nocturna es muy interesante también para mostrar los exteriores o para conseguir imágenes del interior desde una terraza, por ejemplo, sin los molestos reflejos del sol sobre las ventanas. En este caso el trípode es imprescindible y, para adaptarse a la cantidad de luz de cada momento concreto, es recomendable personalizar algunos parámetros, como el tiempo de exposición. El teléfono Huawei P10 / P10 Plus, por ejemplo, ofrece toda una serie de opciones pro que convierten su cámara en una casi tan versátil como una réflex.

 

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