16 marzo 2018

Vivir de alquiler tiene sus ventajas e inconvenientes. Pero se hace necesario cuando tenemos que cambiar de domicilio temporalmente por motivos laborales o de estudios.

Es habitual que los suministros básicos ya estén contratados en la casa a la que vamos: agua, luz, gas… Y si no lo están, basta con contratarlos y darlos de baja el día que dejamos la vivienda.

Con el tema de Internet es diferente. Pues la mayoría de compañías de telecomunicaciones establecen compromiso de permanencia de sus servicios. ¿Qué hago si dejo la vivienda antes de cumplir la permanencia? ¿Estoy obligado a pagar penalización? Vamos a dar respuesta a todas estas preguntas. Y ver qué posibilidades tenemos de contratar Internet sin permanencia.

 

Las mejores opciones para llamar por Internet

 

¿Qué es el compromiso de permanencia?

El compromiso de permanencia es una cláusula que contienen la mayoría de contratos de Internet para casa (ADSL o fibra óptica). Por el cual se obliga al cliente a permanecer durante un periodo determinado, habitualmente 12 meses, con el servicio contratado. Con riesgo de penalización económica si lo incumple.

La penalización económica varía según la compañía con la que contratemos. Pero la práctica más habitual es que esta penalización se va reduciendo en cuantía a medida que vamos cumpliendo meses en el contrato.

 

Cómo evitar pagar permanencia si me mudo de casa

La principal medida para evitar pagar permanencia es preventiva. Es decir, contratar solo ofertas de Internet que no conlleven compromiso de permanencia. Y que seamos libres de marcharnos de la compañía cuando queramos.

Es cierto que las ofertas de Internet sin permanencia son menos atractivas en cuanto a precio. Pero es la mejor opción si tenemos previsto mudarnos de casa en un futuro.

Si ya es demasiado tarde y hemos sucumbido a una suculenta promoción que conlleva compromiso de permanencia, la única medida para evitar pagar la penalización es hacer un traslado del servicio.

Es decir, comunicar a la compañía nuestra intención de cambiar de casa. Y solicitar que nos trasladen el servicio de Internet a la nueva dirección. De esta forma, sin dar de baja el contrato, no corremos riesgo de penalización alguna.

El inconveniente es que algunas compañías cobran por realizar esta gestión. Pero aún así es una tasa bastante asumible, si la comparamos con la penalización que nos estamos ahorrando.

Resumiendo, si vives de alquiler, te recomendamos contratar solo ofertas de Internet sin permanencia. Porque te evitarás preocupaciones en un futuro. Pero si ya cuentas con un contrato de permanencia, a la hora de mudarte, solicita a tu compañía un traslado de servicio y ahórrate la penalización.

Facebook Comments