15 enero 2018

Tal vez nunca te hayas preguntado directamente qué es la cuota de participación de una comunidad de vecinos pero, si vives en un edificio en régimen de propiedad horizontal, seguro que más de una vez has tenido tus dudas sobre el cálculo de tu parte a aportar para el arreglo del ascensor o para cualquier otro gasto ordinario o extraordinario. De ahí la importancia de saber qué es y cómo se calcula la cuota de participación (de ella depende directamente en cuánto debe contribuir cada propietario en los gastos comunes).

¿Qué es la cuota de participación en una comunidad de vecinos?

Antes de detallar cómo se reparten los gastos ordinarios y las derramas extraordinarias, es conveniente entender qué es la cuota de participación y cuál es el funcionamiento de una comunidad. Puesto que ambos aspectos están muy relacionados.

En cuanto al funcionamiento de una comunidad de vecinos, hay dos documentos que son determinantes: el título constitutivo de la propiedad y los estatutos de la comunidad. Si bien no son obligatorios, en el caso de que existan, sirven para regular todo lo referente a la vida en común en el edificio.

El título constitutivo, por su parte, es esencial para determinar cómo contribuirás a los gastos. Esto es así porque  la escritura de propiedad horizontal, que por lo general la realiza el propietario único del inmueble, fija la cuota de participación para cada piso y local. Además, estos serán descritos detalladamente en este documento.

Según la Ley de Propiedad Horizontal, que regula todo lo referente a este tipo de comunidades, es el propietario único del edificio o el acuerdo de todos los dueños existentes lo que determina la cuota de participación que figura en el título.

Cuota participación comunidad

¿Cómo se calcula la cuota de participación?

Las cuotas de participación recogidas en el título constitutivo no son fruto del azar ni de la voluntad del propietario del inmueble. Todo lo contrario, la normativa es clara y recoge que la cuota se fijará sobre la base de la superficie útil de cada piso o local respecto al edificio en su conjunto.

No obstante, el tamaño no es lo único que importa, ya que también impactan en la fijación de esa cuota el hecho de que la vivienda o local sea interior o exterior, además de la situación de la propiedad y del uso que se considere que se va a realizar de los servicios y elementos comunes.

A partir de aquí es donde pueden empezar los enfrentamientos, porque las cosas tampoco son blancas o negras en lo que atañe al reparto de los gastos. De hecho, los estatutos tienen margen de libertad para introducir modificaciones en la norma general. Entre ellas, por ejemplo, podría figurar la exoneración de los pagos a la comunidad de un local perteneciente a la misma, pero que no tenga acceso a portería, ni haga uso de sus servicios y elementos.

 

En definitiva, si eres el propietario de un piso o local y crees que estás aportando de más a la comunidad, no dudes en consultar el título constitutivo, que sumando cada cuota individualizada debe arrojar un total del 100 %. También los estatutos.

Si tras comprobar la cuota para tu propiedad no estás de acuerdo, cambiarla será difícil, ya que  cualquier modificación del título constitutivo o de los estatutos requiere del acuerdo unánime de los propietarios. Por ello, ante cualquier problema con la cuota, lo más apropiado será consultar con un especialista, puesto que aclarará tus dudas y te explicará qué opciones tienes a tu alcance.

Facebook Comments