24 octubre 2018

Los electrodomésticos, además de tener un coste elevado, son una de las grandes fuentes de consumo de energía de los hogares. Causas como la mudanza a una nueva residencia,  la subida de la factura de la luz o la avería o deterioro de algún aparato eléctrico son una buena razón para invertir en la compra de nuevos con mejores características.

Puede ocurrir que una vez tomada la decisión de hacerse con uno nuevo, la suma de la compra sea demasiado elevada, por lo que en estos casos se puede recurrir a la financiación.

Aunque existen diversidad de opciones, si la compra se realiza en grandes almacenes es recomendable informarse sobre si disponen de tarjetas de fidelización. En muchas ocasiones financian a un tipo de interés más bajo que los bancos  o no aplican durante un tiempo máximo determinado.

Sin embargo, si esto no es posible, las entidades ofrecen alternativas, como por ejemplo los préstamos destinados a la mejora de la eficiencia energética. A continuación, expertos de CrediMarket.com te detallan diversas posibles vías para hacer frente al pago.

 

electrodomésticos

 

Préstamo sostenible

Destinado a la adquisición de nuevos electrodomésticos de bajo consumo, es decir, con etiqueta energética de clase A o superior. Suelen ofrecer un mínimo de 1.000 euros y un máximo de entre 15.000 y 60.000 euros, con un plazo de amortización de entre seis y diez años, según la entidad.

La gran diferencia con el resto de opciones se encuentra en los intereses, ya que si se demuestra que el fin es ecológico, no suelen superar el 5,00 %, cuando en un préstamo convencional la media se sitúa en el 8,00 %, según el Banco de España. Respecto la comisión de apertura, o bien no añade o esta es baja, no suele superar el 1,00 %.

Es recomendable recurrir a este tipo de préstamos para la compra de neveras, televisores o lavadoras de bajo consumo, ya que aunque es una inversión considerable, son los electrodomésticos que más gastan. Así, el ahorro en la factura de la luz será instantáneo.

 

Préstamo al consumo

Este producto normalmente exige solicitar un importe mínimo de entre 3.000 y 5.000 euros, por lo que tan solo será una opción si la compra de electrodomésticos alcanza esta cifra. En este caso, el cliente pide al banco una cantidad de dinero con el compromiso de devolverlo en un plazo con unos intereses determinados. Antes de aprobarlo, la entidad estudiará el perfil del cliente y tendrá en cuenta aspectos como que su porcentaje de endeudamiento no supere entre el 30% y el 35%

Puede llegar a conceder hasta 60.000 euros (según el perfil del solicitante) y el interés se mueve alrededor del 8,00 %. Se debe tener en cuenta que el plazo de concesión puede alargarse hasta las dos semanas y que normalmente se deben entregar justificantes de compra.

 

Préstamo preconcedido

Está destinado a clientes con un buen perfil crediticio y que tengan contratados otros productos de la entidad. Aunque el dinero se puede obtener entre 24 y 48 horas después de la aprobación de la solicitud, se debe tener en cuenta que aplica uno de los intereses más altos del mercado, que alcanza entre el 13,00 % y el 15,00 %.

El importe concedido puede ascender en algunos casos hasta los 20.000 euros y se puede solicitar vía online, telefónica o físicamente en oficinas y cajeros.

 

Listados de morosos, primer motivo para denegar financiación

 

Anticipo nómina

Este crédito lo ofrecen los bancos a aquellos clientes que tienen la nómina domiciliada desde hace un tiempo y presentan un buen perfil crediticio. Esto incluye no aparecer en ninguna lista de morosidad y estar al corriente de posibles pagos.

Destacan su instantaneidad (el dinero suele estar disponible en un máximo de 48 horas) y que normalmente no aplica intereses, aunque sí suele incluir una comisión de apertura que oscila el 3,00%.

Se debe tener en cuenta que según a cuánto ascienda la compra, esta opción podría quedar descartada, ya que el importe concedido normalmente corresponde a entre tres y seis nóminas, no superando normalmente los 6.000 euros.

 

Tarjeta de crédito

Su gran ventaja es que permite comprar aunque no se disponga de dinero en cuenta y permite aplazar la devolución en uno o varios pagos. Las entidades la conceden a clientes con un buen perfil crediticio, con ingresos estables y una buena respuesta al pago de préstamos o créditos anteriores.

Se trata de una de las opciones más rápidas para hacer frente al pago si se dispone de la tarjeta, ya que si se debe solicitar, la emisión se puede demorar hasta un mesSi se escoge esta opción, se debe tener en cuenta que suele aplicar intereses muy altos, que en algunos casos alcanzan el 25,00 %.

Con todo, antes de decidir el presupuesto al que uno se quiere ceñir y el producto bancario con el que se prefiere hacer frente al pago, es recomendable estudiar y comparar toda la oferta del mercado, teniendo en cuenta las características y garantías de cada producto. Así, podremos escoger el que mejor se ajuste a nuestras necesidades.

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