14 enero 2020

La Navidad ya ha pasado, y con ella, seguramente un montón de gastos imprevistos. La cuesta de enero existe, pero también hay muchos trucos de ahorro para intentar pasarla lo mejor posible. Los suministros de un hogar, por ejemplo, se llevan gran porcentaje de nuestro sueldo, sobre todo en los meses fríos. ¿No sería interesante controlarlos un poco? habitissimo te propone varios trucos para que la cuesta de enero sea más llevadera.

Controlar la temperatura del hogar

La calefacción en invierno puede hacer verdaderos estragos en nuestra factura de suministros. Por cada grado que subamos la temperatura, el consumo aumentará en torno a un 7%. Teniendo en cuenta esto, hay que añadir que la temperatura adecuada de una estancia está entre 19 y 21º. Ahora bien, en los dormitorios esta temperatura puede descender perfectamente hasta los 16º.

No dejes la calefacción encendida cuando duermas, es mejor dejarla durante la tarde y luego dormir con el calor residual. Además, por la mañana, no la enciendas hasta ventilar la casa correctamente y cerrarlo todo bien. Por último, no cubras jamás los radiadores ni pongas obstáculos. La distribución del calor será mejor. Y cierra también esos radiadores que están en habitaciones que no se usan, es un gasto innecesario.

Mejorar el aislamiento de la vivienda

Aunque controlar la temperatura en casa puede ser una de las mejores opciones a la hora de ahorrar, no podemos dejar de lado el tema del aislamiento. Por mucho que nos controlemos nosotros, si la casa está mal aislada, el calor se escapará dejando entrar frío y haciéndonos gastar el doble.

Mejora el aislamiento de tu casa mediante burletes en la puerta y ventanas. Recuerda, además, que por las ventanas es por donde hay más pérdida de calor. El sistema de doble cristal o doble ventana reduce muchísimo estas pérdidas, la condensación de agua y la formación de escarcha. Quizá no sería mala idea pensar en un cambio de ventanas para 2020, ¿verdad?

Cinco vías para financiar la compra de grandes electrodomésticos

La importancia de los electrodomésticos

En la factura de la luz, también se refleja el gasto de nuestros electrodomésticos. Sí, seguramente la luz de tu comedor no estará siempre encendida, pero el frigorífico sí. Por este motivo, para mayor ahorro, es imprescindible contar con electrodomésticos de clase A, que consumen un 70% menos de energía que uno de clase G.

Si nos fijamos en el frigorífico, nos daremos cuenta de que siempre está trabajando. Un buen consejo es no comprar un frigorífico más grande del que necesitamos. Así evitaremos mayor consumo. En el caso de la lavadora o el lavavajillas, aunque su uso no es continuo, pueden llegar a gastar bastante, tanto agua como luz. El mejor consejo es intentar que al ponerlo esté siempre lleno, nada de medias cargas.

Ahorra agua

Aunque el gasto de agua suele ser inferior al resto de suministros, no está de más controlarlo. Más aún sabiendo los problemas de sequía que tenemos en este país. Racionaliza el consumo y no dejes los grifos abiertos durante tareas rutinarias como el cepillado de dientes o el afeitado. Además, también te ayudará colocar reguladores de temperatura como el termostato para ahorrar entre un 4 y un 6% de energía. Como dato, recuerda que la temperatura del agua para el aseo personal debe estar entre los 30 y 35º.

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