11 julio 2019

La falta de tiempo durante el año hace que vivamos muchas veces pendientes del reloj, corriendo, con prisas y siempre, muy nerviosos. Al menos, así vivimos muchos en las grandes capitales. Por eso, cuando es tiempo de vacaciones, debemos tomarnos las cosas con más calma, disfrutar de aquello que no podemos hacer durante el año y saborear los pequeños placeres de la vida.

Son sencillos pero merece la pena: un buen desayuno, hacer deporte bajo el sol, descubrir un nuevo autor… Si estás de vacaciones, disfruta de estos pequeños placeres que durante el año no puedes realizar. 

Saborea un buen desayuno

Todos sabemos que el desayuno es la comida más importante del día, pero que levante la mano quien le dedica más de 5 minutos durante el invierno. Las prisas o el llegar tarde al trabajo es lo que nos impide disfrutar en condiciones de un desayuno completo. La receta perfecta consiste en incorporar a esta comida cereales, pan integral, zumos o frutas y si lo deseamos, también alguna bebida estimulante como el café.

Beneficios de un desayuno completo: tendremos los niveles de glucosa más equilibrados, estaremos de mejor humor, tendremos más memoria y además, tendremos más posibilidades de no engordar. Quienes hacen 5 comidas al día, mantienen un peso más equilibrado. Eso sí, también es importante dedicarle al desayuno al menos 15 minutos.

Descubrir un autor nuevo

Sé sincero y dinos cuánto hace que no lees una novela seguida, sin interrupciones y que te haya emocionado. Muchos no podemos leer todo lo que nos gustaría durante el año: las obligaciones, el trabajo y la falta de tiempo hacen que leamos cosas sin mucha profundidad y desgraciadamente, nada interesante. Sin embargo, las vacaciones están para eso: para descubrir una novela que nos emocione o un autor desconocido que nos enamore.

Beneficios de la lectura: todos sabemos que la lectura es un hábito muy saludable, pero ¿qué aporta a nuestra vida? Desconexión del mundo digital en el que vivimos (muy recomendado practicar en vacaciones), mejor comprensión, mayor capacidad de argumentación y mayor imaginación.  

Siesta en verano

El verano es la época perfecta para echarse una siesta, esa práctica de origen español que tanto gusta a los extranjeros. ¡Cuántas veces habremos añorado dormirnos un ratito después de comer para descansar! Pero el trabajo, recoger a los niños en el colegio y las obligaciones- de nuevo- nos lo impiden. Busca un lugar silencioso: el dormitorio o la terraza, y ponte cómodo. Ahora, solo tienes que cerrar los ojos y soñar.

Beneficios de la siesta: es cierto que a los españoles nos encanta esta costumbre, pero ¿sabes qué aporta a nuestra salud dormir 30 minutos de siesta al día? Mejora la concentración, hace que nos encontremos de buen humor y bien de ánimo, reduce la tensión arterial y para los niños, estimula su aprendizaje y hace que sean más imaginativos. 

Hacer deporte

No importa cuál sea, lo importante es practicarlo. Tampoco hace falta dedicarle mucho tiempo, pero sí introducirlo poco a poco y las vacaciones son un momento excelente para hacerlo. Natación, montar en bici, hacer surf, pasear… elige el deporte que más vaya contigo y anímate a practicarlo. Ahora no tienes excusa porque sí tienes tiempo y es perfecto hacerlo al aire libre.

Beneficios de hacer deporte: además de ayudarte a mantener tu masa corporal, practicar ejercicio a diario ayuda a mantener tu mente desintoxicada del estrés, mucho más activa y combate la ansiedad y la depresión. Seguro que si empiezas en verano, en invierno no querrás dejarlo. 

Haz verdaderamente lo que te gusta

Estás de vacaciones así que el tiempo del que dispones es para ti. No lo olvides. Dedícate a lo que realmente te gusta hacer. ¿Eres un apasionado del macramé? Es el momento de practicarlo ¿Tu pasión es pintar? Dedícate a ello. ¿Eres un manitas y te gusta reciclar? Entonces, hazlo: coge esos palés que tienes en el garaje y haz una mesa, un revistero o un cabecero.

Beneficios de practicar una afición: La consecuencia más positiva es reducir los niveles de estrés a los que estamos sometidos. Disfrutar de lo que realmente nos gusta activa nuestro sistema y hace que tengamos mayor autoestima y nos produce mucha satisfacción personal.

Dedica unos minutos a meditar

¿Quién tiene 20 minutos para estar en silencio y poder reflexionar? Desgraciadamente no siempre encontramos esos minutos que sirven de tanto, porque meditar estimula el cerebro. Todos deberíamos tener algo de tiempo para nosotros mismos y en vacaciones, podemos poner en práctica esta actividad.

Beneficios de meditar: pensar en silencio, sin interrupciones, sin ruidos. Nosotros solos. Esto es meditar y sirve para reflexionar y relajarse. Hacerlo refuerza la parte del cerebro asignada a la felicidad y también tiene la ventaja de aumentar la concentración y liberar el estrés. Dicen quienes lo practican que es una auténtica «adicción». 

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