9 noviembre 2017

Mantener a raya las facturas eléctricas tiene su complejidad. Un truco es controlar cada interruptor que enciendes. Pero ¿qué sucede cuando, pese a las medidas de ahorro, siguen llegando recibos elevados?

Igual no te lo has planteado pero quizás los aparatos eléctricos de tu hogar te estén jugando una mala pasada. Tal vez sea el momento de renovar los electrodomésticos…

El 60 % de lo que consumes es por los aparatos eléctricos

Existen multitud de trucos con los que rebajar la factura eléctrica. El más habitual es hacer malabares para evitar consumir más de lo necesario. Sin embargo, no es 100 % efectivo, ya que al final dependes del propio aparato que intentas controlar. Para que te hagas una idea, según datos de Red Eléctrica, el 60 % del consumo eléctrico que pagas viene de los electrodomésticos de tu hogar. ¿Qué pasa cuando estos aparatos no son eficientes y gastan más energía de la que deberían para realizar su función?

Este es uno de los grandes problemas que se encuentran cientos de españoles. Ahora bien, ¿existe una solución? Obviamente sí, pero implica hacer una inversión de capital que tal vez no esperabas.

¿Cómo elegir tus nuevos electrodomésticos?

Si te has decidido a dar el paso de renovar los electrodomésticos o alguno de ellos, es importante que le dediques un tiempo. Al igual que es posible que te pasees por unas cuantas tiendas en busca de los precios más bajos. No debes perder la oportunidad de mirar diferentes marcas y modelos. De igual forma, no puedes pasar por alto la eficiencia de cada modelo. Para ello solo debes fijarte en la etiqueta energética que los acompaña.

La etiqueta energética debe estar visible junto al aparato (muchos la llevan pegada, por lo que es fácil de encontrar) y debe contener todos los datos relativos a la energía que el aparato en sí necesita para desarrollar su actividad. Es decir, en el caso de una secadora nos pondrá la eficiencia de secado; mientras que una aspiradora mostrará el nivel de aspiración. Ahora bien, las cifras que no faltarán en ninguno son: la capacidad útil (en kilogramos o litros), la emisión de ruido y el consumo, tanto de energía como de agua (si la usa). Para ello se basan en un consumo normal durante 24 horas, por lo que son cifras útiles de cara a su posterior uso.

Si hay un dato que es fácil de ver y que lo resume todo es la propia escala de eficiencia. En ella se califica al electrodoméstico entre A y G (y de verde a rojo), siendo la primera la mejor nota posible. Ahora bien, ¿existe una diferencia real en la factura de luz? Según datos de Endesa, un frigorífico de clase D consume hasta 1.000 euros más al año que uno A. Si tienes en cuenta que este es el electrodoméstico que más consume (un 30 % del todo el gasto de tu hogar). Más vale que te asegures de que es eficiente.

Renovar y mantener, la clave para ahorrar

El desembolso que conlleva renovar los electrodomésticos es importante, por lo que tal vez te toque hacerlo de forma escalonada. El consejo es atacar primero a aquellos que tienen un consumo más elevado. Es decir, la nevera, la lavadora, la televisión, el horno u el ordenador, en ese orden.

Si bien es cierto que un aparato de categoría A es más caro, debes tomártelo como una inversión de futuro. Tampoco hace falta que sea una marca reputada o el modelo más completo, los grandes almacenes disponen de diversidad de opciones y precios. Por no mentar que existen jornadas en las que las cadenas hacen descuentos y promociones, como el Black Friday, el Ciber Monday, el día sin IVA o los días de oro de El Corte Inglés.

Pero no solo basta con elegir electrodomésticos eficientes. Si no haces un buen uso del aparato y eres poco cuidadoso, estarás tirando el dinero. Por ejemplo, en el caso del frigorífico, probablemente compres un modelo no frost, el cual evita que se cree escarcha. Sin embargo, si luego metes comida caliente o no lo limpias regularmente, estarás haciendo que el motor consuma más energía de la necesaria. Como dato de interés, por cada grado que bajas la nevera, ésta gasta un 5 % más.

En definitiva, si quieres ahorrar eligiendo tus nuevos aparatos, no basta con que sean lo más eficientes del mercado. Un buen uso de un modelo de categoría B puede permitirte ahorrar más dinero que uno de categoría A que no cuidas.

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