2 febrero 2016

Las instalaciones son un conjunto de aparatos y elementos que están destinados a hacer de la vivienda un lugar habitable. Para poder realizar su función es necesario que estén en perfecto estado ya que, de no ser así, a la larga podrían generarse problemas en los que los reparos supondrían un coste superior al propio mantenimiento de las instalaciones. Es por esto que es importante estar al tanto de su estado y de esta forma se puede conseguir mantener la vivienda en buenas condiciones para el perfecto confort de sus ocupantes.

Por norma general, las reformas o el mantenimiento de las instalaciones se suelen llevar a cabo aprovechando una reforma integral en la vivienda. Aun así, es importante tener en cuenta una serie de factores para saber cuándo es necesario llevar a cabo la reforma teniendo como guía el estado de las instalaciones.

¿Cuándo es necesario hacer una reforma en las instalaciones?

Dormitorio

 

Hoy en día, los profesionales de la construcción tienen muy en cuenta las instalaciones de tal forma que procuran instalarlas en buenas condiciones para que duren muchos años. Gracias a la toma de tierra o la homologación misma de los materiales, las instalaciones pueden duran en perfecto estado más de diez años. Entonces, ¿cómo podemos saber cuándo es necesaria una reforma en las instalaciones? Las instalaciones suelen dejar una serie de pistas que, si nos fijamos, nos piden a gritos una rehabilitación o reforma.

Existen ocasiones en las que la vivienda que se adquiere no está construida por nosotros, sino que entramos en una vivienda construida hace tiempo. Puede ser que los cables estén envueltos en materiales textiles o, sencillamente, ver que todos los cables son del mismo color, en este caso estamos ante una prueba de que las instalaciones son muy antiguas y, probablemente necesiten en breve una reforma. Otra pista muy fácil de encontrar es a través del olor. En el caso de encender las luces o enchufar algún elemento se puede notar un olor extraño, esto se debe a que los cables desprenden ese olor por recalentarse demasiado y, es probable, que puedan provocar un incendio. En este caso es muy importante contar con la ayuda de un profesional para que revise la instalación y hacer la reforma si es necesario.

Por último, otra pista pueden ser las roturas en los enchufes o en los interruptores. En este caso se trata de una reforma bastante económica y estaría bien llevarla a cabo ya que estas roturas pueden afectar al funcionamiento de distintos elementos y ocasionar un deterioro acelerado en dichos elementos.

Las instalaciones en estancias con humedad

Baño, aseo, ducha

 

En este caso hablamos de la cocina y los baños. Son lugares muy delicados en cuanto a las instalaciones eléctricas debido a su elevado índice de humedad. Como todos sabemos, estas estancias están consideradas como estancias húmedas debido a que el agua está en continuo movimiento. Es cierto que en muchos casos nosotros mismos podemos encargarnos de las reparaciones eléctricas, pero en el caso de la cocina o el baño, es muy recomendable contactar con un técnico especializado, ya que como hemos comentado, son zonas más delicadas y un error podría ocasionar problemas más serios.

Para terminar, recomendamos contactar siempre con un profesional para este tipo de reforma eléctrica debido a que se trata de reformas complicadas y peligrosas para manos inexpertas. En algunos casos puede tratarse de un mantenimiento sencillo y barato, pero es importante recordar que invertir en una reforma eléctrica puede ayudar a prevenir problemas en el futuro que, con el tiempo, podrían salir incluso más caros que toda una reforma en la vivienda.

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