25 abril 2019

Todo propietario de un piso tiene un seguro de hogar que cubre los daños al continente y contenido, según las garantías contratadas en póliza: daños por agua, robo, incendio, cristales, … Sin embargo, lo que mucha gente no sabe es que si la vivienda no está hipotecada no es necesario tener contratado un seguro de hogar (solo el de incendio), pero a pesar de que la legalidad no lo exija, siempre es conveniente que cualquier vivienda esté siempre asegurada de cara a posibles imprevistos, ya que es fundamental estar protegidos por muchos motivos.

Hay que tener en cuenta que cualquier póliza de hogar cubre siempre responsabilidad civil, contenido y continente:

  • La responsabilidad civil ampara los daños y perjuicios causados a terceros perjudicados. Suele cubrir la responsabilidad civil como propietario y la responsabilidad civil familiar.
  • El continente es lo que entendemos como tal como vivienda, es el conjunto que da forma al inmueble: paredes, techos, suelos e instalaciones fijas como calefacción, agua, gas, electricidad, etcétera.
  • El contenido es todo aquello que está dentro del continente, lo que tenemos dentro de nuestra vivienda: muebles, electrodomésticos, ropa, joyas, objetos de valor, etcétera.

En caso de tener que hacer uso del seguro es la compañía quien se hace responsable del pago de los daños e indemnizaciones a terceros.

Son muchas las ventajas de tener contratado un seguro de hogar, ya que ante cualquier accidente o mínima incidencia podremos tener una rápida solución e indemnización en caso de que corresponda. De este modo las coberturas del seguro pueden ir desde una gotera, a un robo de joyas, a la rotura de la pantalla del móvil o incluso atraco fuera de nuestro domicilio. Hay que tener presente que, si se produce un siniestro, la compañía nunca indemnizará por lo que no está cubierto.

La cobertura de daños estéticos en los seguros del hogar

En el seguro de hogar una de las grandes dudas está relacionada con la conocida como “cobertura de daños estéticos”, que no se trata de la reparación del daño directo en sí mismo, sino de reponer lo que no ha sido dañado, de manera que no se rompa la unidad estética de la estancia afectada. Hay que saber qué se trata de una cobertura que no es obligatoria por ley, ya que ni siquiera viene definida la Ley de Contrato de Seguro.

Esta cobertura existirá dependiendo de la póliza de seguro que contratemos, siendo las coberturas más o menos amplias, suelen tener un límite económico y por estancias. Además, en caso de tenerla, se trata de una garantía que sólo cubre la vivienda asegurada, no tiene nada que ver con los daños que se ocasionen a terceros.

El ejemplo más evidente de la “cobertura de daños estéticos”, es el de aquellos daños causados por agua, en los que, si tengo la cobertura de daños estéticos, mi seguro no sólo se hará cargo de reparar la tubería rota, sino que además me tendrán que colocar unos azulejos iguales o al menos lo más parecidos y de la misma calidad a los que tenía mi vivienda.

Si tienes alguna duda al respecto de tu seguro de hogar ahora por ser lector de Fotocasa, dispones de una consulta online GRATIS o llamando al teléfono 91 558 97 64.

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