5 junio 2019

El calor está llegando y el sol empieza a picar, por este motivo seguramente estés pensando en añadir un poco de sombra a tu terraza o jardín, donde poder charlar tranquilamente o protegerse de la lluvia o del viento. Existen múltiples cerramientos (anexos o independientes) que te ayudarán a conseguir una zona exterior apacible. Pero sabes si te conviene más instalar un porche o pérgola, no te preocupes sigue leyendo y descubrirás cual es la opción que mejor te conviene.

Porche

Se define como un espacio arquitectónico abierto lateralmente y cerrado por la parte superior, adosado a una construcción. Suele estar pavimentado y da paso al jardín. Normalmente se encuentran en la fachada principal de la casa. Las cubiertas suelen ser de teja artificial aunque podemos encontrar otros materiales. Dependiendo de si queremos cerrarlo o añadir un aislamiento térmico se encarecerá más o menos.

Pérgola

Es un elemento arquitectónico y estructural con columnas verticales que soportan vigas transversales. Su uso más común es la protección de zonas de paso ajardinadas. Muchas veces se utilizan para poner plantas trepadoras y otras se dejan las vigas que dan sol y sombra. Las más habituales son las pérgolas de madera. Es un error común pensar que hay que cubrirlas con un toldo, que aunque existen algunas, por lo general no suelen tener cubierta.

La mayor diferencia entre un porche y una pérgola es que estas últimas no llevan cubierta. A pesar de llevar plantas trepadoras, toldos o celosías en algunos casos, el hecho de no tener cubierta es lo que la diferencia del resto de estructuras para el jardín.

Ventajas de una pérgola

Se puede decir que la pérgola es como la estructura base de cualquier otro cerramiento exterior. Algunas de sus ventajas son su bajo coste (respecto a otros cerramientos) y su facilidad a la hora de instalarlo. Puede utilizarse sin cubrir o cubriendo con telas y plantas trepadoras.

Ventajas de un porche

Al contrario que la pérgola, el porche está permanentemente cubierto, resguardándonos de las inclemencias metereológicas. Esto lo convierte en un espacio similar al interior de nuestro hogar, pero en contacto con el exterior, lo que nos permite colocar mobiliario de manera permanente. Además cabe la posibilidad de cerrarlo por alguno de sus lados. Son más caros que las pérgolas pero el uso y disfrute es mucho más extensible en el tiempo.

Otras opciones

El cenador es otra opción. Suele ser similar a la pérgola ya que está compuesta de 4 o más columnas que sostienen un techo que proporciona sombra. La principal diferencia con la pérgola es la cubierta y que no se usa en zonas de paso, sino que se trata de una zona en sí. La diferencia con los porches es que se construyen o se colocan separados de la vivienda.

Existen otras estructuras como los templetes, similares a los cenadores, pero con cubierta hexagonal u octogonal, realizadas en madera o metal y cubiertas por lona o teja. También existen las verandas, que son parecidas a los porches pero la diferencia es que están cerradas formando una galería o mirador acristalado. Cerrar una terraza de 20m2 es de 12.000 euros y tiempo 3 días

Facebook Comments