26 mayo 2015

Si has alquilado una vivienda, debes informarte sobre el estado de los suministros, tanto eléctrico como de gas natural. Además, también debes conocer la tarifa contratada en ese momento y solicitar el cambio de titularidad para que se le traspase la responsabilidad.

Otro aspecto muy importante a tener en cuenta es el servicio de mantenimiento contratado, ya que el anterior inquilino o propietario quizás lo suscribiera con la compañía o bien se carece de él porque no se crea necesario en ese momento.

 

¿En qué consiste un servicio de mantenimiento?

El servicio de mantenimiento es una prestación que se contrata con la compañía de electricidad o gas natural, con el fin de poder recurrir a un especialista cuando surja algún tipo de problema con la instalación o con algún aparato eléctrico del domicilio.

Dentro del mercado energético, las comercializadoras ofrecen diferentes tarifas de luz o gas natural con servicios de mantenimiento, que pueden estar incluidos obligatoriamente o pueden ser suscritos de manera opcional por el consumidor.

El servicio de mantenimiento es una garantía para el usuario, que ante una avería en la instalación o en cualquier otro aspecto del suministro, cuenta con un experto que se acerca a su vivienda para intentar subsanar el problema. Los aspectos mínimos que se incluyen en estos servicios sin pagar son los siguientes:

– Asistencia telefónica
– Asistencia a domicilio
– Servicio de reparación
– Desplazamiento
– Número limitado de horas de mano de obra

 

Tipos de servicios de mantenimiento

Cuando alquilas una vivienda es posible que todavía haya suministro de luz o gas en la misma y solo haya que cambiar la titularidad del mismo. Desde el momento en el que se cambie el nombre en las facturas, el inquilino pasa a ser titular del suministro y de los servicios de mantenimiento que haya suscritos. Por eso es importante saber que existen dos tipos de mantenimiento en el mercado energético:

– El servicio de mantenimiento en electricidad, que se ocupa de todos los aspectos relacionados con la instalación y los aparatos eléctricos del hogar
– El servicio de mantenimiento en gas natural, que se encarga de arreglar averías en la instalación, la caldera y en otros aparatos del inmueble que utilicen gas

Estos servicios de mantenimiento se contratan por periodos de un año, pagando una cuota a la compañía. Además de los servicios que se pueden requerir cuando se produzca una avería, algunos incluyen también las inspecciones obligatorias que exige el Ministerio de Industria, Energía y Turismo.

 

¿Cómo saber si tengo un servicio de mantenimiento contratado?

El mayor problema que te puedes encontrar cuando llegas a la vivienda es no saber si tienes un servicio de mantenimiento contratado o no. Al cambiar la titularidad del suministro, te haces cargo de la tarifa y de la prestación de mantenimiento, así que es importante comprobar qué se tiene contratado. Para ello, puedes recurrir a dos métodos:

– Consultar la factura anterior de luz o gas. En el desglose de la factura, la compañía tiene la obligación de poner los servicios adicionales contratados y el importe que se paga por ellos.
– Llamar directamente a la comercializadora de energía para consultar si tienes contratado un servicio de mantenimiento.

 

Beneficios de los servicios de mantenimiento en luz y gas natural

Los servicios de mantenimiento son muy beneficiosos para los consumidores, sobre todo en el caso de la luz o el gas natural, donde pueden surgir graves averías. Las ventajas principales que adquieres al contratarlos son las siguientes:

– Asesoramiento de expertos
– Reparación de cualquier avería que ocurra
– Evitar un gran desembolso de dinero en el momento
– Los servicios se pagan en pequeñas cuotas y se puede usar siempre que sean necesarios
– En algunos casos, es posible que incluya las revisiones obligatorias que, de normal, suelen tener un coste muy elevado

 

Desventajas de los servicios de mantenimiento en gas y luz

Al igual que existen una serie de ventajas al contratar un servicio de mantenimiento, esto también implica una serie de inconvenientes:

– Se tiene que abonar una cuota todos los meses
– Algunos servicios de mantenimiento no incluyen las inspecciones obligatorias de las instalaciones
– Algunos servicios de mantenimiento incluyen una permanencia y si se rescinde el contrato se tiene que pagar una penalización
– Es posible que solo entren varias horas de mano de obra y que la reparación requiera más tiempo lo que supone un desembolso de dinero

 

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