9 noviembre 2018

Un apagón de luz o un problema en la instalación eléctrica de nuestro hogar son las incidencias más comunes. Se ha ido la luz. Han saltado los plomos. Se ha bajado el diferencial. Llámémoslo como queramos, pero nos hemos quedado a oscuras. Que no cunda el pánico. Esto es lo que debemos hacer para subsanar este tipo de averías.

Lo primero y más importante cuando se va la luz es intentar conocer el alcance de la avería, es decir, si es solo en nuestro hogar o si se han visto afectadas más viviendas. Lo segundo y no menos importante es saber dónde está el cuadro de luz, ya que, en caso de apagón, tendremos que buscarlo a oscuras. Normalmente suele estar cerca de la puerta, pero también puede estar situado en el cuarto de contadores o en el garaje.

Una vez localizado el cuadro, y con la ayuda de un móvil, linterna o algo que lo ilumine, se podrá intentar devolver la luz. Hay dos interruptores, el diferencial general y el controlador de potencia: ambos pueden ser los culpables de la ausencia de luz. Un excesivo consumo eléctrico o la sobrecarga de un circuito eléctrico concreto pueden ser los causantes del problema.

 

Cómo saber cuándo vale menos la luz y cómo actuar en consecuencia

 

Es importante detectar dónde está concretamente la incidencia. Si pensamos que el problema es del interruptor general, desconectaremos los pequeños interruptores automáticos que están junto a él, e iremos probando uno a uno con el diferencial subido. Y el que falle será el causante del problema. Pero si tenemos todos los pequeños interruptores bajados y el general no se rearma, habrá que llamar a un técnico ya que puede que se haya producido un cortocircuito.

La tecnología también ha llegado a la electricidad. En muchos hogares, los tradicionales contadores han sido sustituidos por contadores inteligentes que envían sus datos a distancia. Con ellos ya no hará falta un técnico que tome lecturas. Los nuevos contadores informan de cuánta luz se consume en cada momento y se puede tener acceso a esta información de manera instantánea.

Con esta novedad no hay que esperar meses para ver el gasto, se podrá vigilar de una forma más cercana. En este caso, si nos hemos quedado sin luz, la solución estará en rearmar el contador.

Sea como fuere, los daños eléctricos son la tercera causa de siniestralidad en los hogares españoles. El gasto medio de una reparación de electricidad puede llegar hasta los 200 € (*) en caso de que el seguro no lo cubra, algo que ocurre en el 46% de las ocasiones.

De ahí la importancia de contar con un seguro del hogar que cubra estas averías y nos aporte la tranquilidad necesaria para abordar esta situación.

Por ejemplo, estos seguros se ocupan de resolver tareas como:

  • Fijar cables a la pared
  • Cambiar apliques, enchufes o interruptores
  • Cambiar fusibles o bombillas
  • Instalar lámparas de techo

Os recomendamos conocer bien el circuito eléctrico de vuestro hogar, tener localizado el cuadro de luz, y contratar un buen seguro como los de HomeServe para que subsanen este tipo de averías, tan frecuentes como incómodas. 

 

*Estos precios son orientativos y corresponden a estudios de mercado que realiza HomeServe sobre el precio medio de las reparaciones en España. 

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