15 enero 2015

Dolores de cabeza, catarros, alergias y otras dolencias comunes están muchas veces relacionadas con el aire que se respira en la casa, ya que éste no siempre se encuentra en óptimas condiciones para la salud.

Aunque resulte extraño, incluso en las grandes ciudades, el nivel de contaminación interior suele superar al exterior porque a la polución que entra por la ventana se le añade la que se produce dentro de la propia casa.

Los problemas más comunes que suele haber en este sentido en una vivienda se pueden dividir en dos grandes grupos:

 

1. Las partículas

Polvo, humo, polen… Así como las partículas de origen biológico como ácaros, bacterias y mohos. Y también las generadas por aparatos de combustión.

La humedad suele ser un detonante para la proliferación de estas partículas. En los ambientes húmedos donde la ventilación no es adecuada son muy frecuentes los problemas de mohos y ácaros causantes de alergias y problemas respiratorios.

 

2. Dióxido de carbono y contaminantes comunes

El nombre técnico que se utiliza para los gases es COV (Componentes Orgánicos Volátiles) y están derivados de distintos productos, muchos de ellos comunes en una vivienda como algunos tipos de pinturas, barnices o ceras, repelentes de polillas, aromatizantes del aire… y, en especial, productos de limpieza. Estos últimos deben ser manipulados siempre con una correcta ventilación de la vivienda ya que la inhalación de los gases que desprenden puede ser muy tóxica.

calidad del aire

 

¿Qué soluciones hay para mejorar la calidad del aire?

Antiguamente las viviendas se ventilaban de forma natural a través de grietas en las construcciones. Pero actualmente la mejora de la construcción y la tendencia actual hacia el ahorro energético hace que las casas tengan una mayor hermeticidad y por ello el peligro de la mala calidad del aire cobra fuerza.

Para solucionar estos problemas y mejorar el aire de la vivienda hay varias fórmulas:

 

Ventilación cruzada

La ventilación por corriente cruzada requiere sólo cinco minutos para recuperar la calidad del aire. En este tiempo paredes y techos no modifican su temperatura por lo que la pérdida energética es relativamente pequeña.

 

Ventilación controlada

La ventilación por filtros o dispositivos instalados en las ventanas es generalmente muy lenta. Se requiere más de una hora para conseguir una adecuada renovación del aire. En este tiempo la pérdida de energía es importante.

 

Purificadores del aire

Estos sistemas se componen en sus modelos más simples de un ventilador que hace pasar el aire a través de un filtro y después lo expulsa. Además, hay gran variedad de modelos que incorporan técnicas sofisticadas de filtrado como la ionización o el método de rayos UVA. Estos purificadores son recomendables para personas con problemas respiratorios y de asma ya que pueden eliminar con eficacia ácaros, mohos y otras partículas. También son muy convenientes en viviendas donde convivan fumadores con niños.

 

¿Qué dice el Código Técnico de la Edificación (CTE) sobre la calidad del aire interior?

 

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