5 julio 2017

El verano 2017 ha llegado y, con él, las altas temperaturas. La primera ola de calor, que se alargó durante casi una semana la víspera de la noche de San Juan, ha hecho que en muchos hogares se planteé la posibilidad de poner un aire acondicionado, o cambiar el ya existente por uno más moderno y, sobre todo, más potente.

Antes de llevar a cabo la obra, es recomendable estudiar las diferentes posibilidades que ofrece el mercado. Comparar las máquinas y las fechas de disposición de los instaladores. Es importante revisar exhaustivamente los presupuestos.

 

En este sentido, los precios vendrán determinados por varios factores: la máquina que se elija, la dificultad de instalación, así como las horas de mano de obra. Y, sea cual sea el importe final, no siempre se dispone del dinero en efectivo para hacer frente a este gasto. En estos casos,  sólo queda una opción: recurrir a la financiación.

 

Cinco vías para pagar tu aire acondicionado

Detallamos a continuación diferentes opciones para financiar la instalación de un aire acondicionado en casa.

Anticipo nómina: Se trata de un crédito que ofrecen los bancos a clientes con un buen perfil crediticio, personas que, además de tener varias vinculaciones con la entidad, no han estado incluidas nunca en un listado de morosidad, están al corriente de sus pagos, además de contar con unos ingresos fijos y estables. El dinero está disponible entre 24 y 48 horas después de aceptar la solicitud y los importes a los que se pueden aspirar son limitados. Excepcionalmente, pueden llegar a ser de la cantidad correspondiente a 12 nóminas del titular si bien lo más habitual es que no se superen las seis. En muchas ocasiones no tienen intereses pero sí incluyen alguna comisión (de hasta el 3,00%) por su apertura. El plazo de devolución varía en función del importe y la entidad.

 

Préstamo preconcedido: Como los anticipos nómina, están destinados a clientes con un buen historial bancario. Se pueden contratar por internet, teléfono, las sucursales del banco o los cajeros automáticos y el dinero suele estar ingresado en cuenta poco después que haya sido aprobado el préstamo, en unas 48 horas. Los importes se mueven entre los 2.000 y los 20.000 euros: el interesado lo emplea en función de lo que necesita y, a medida que lo va usando, lo va devolviendo. Los intereses oscilan entre el 13,00% o el 15,00%: son más elevados que un préstamo al consumo, pero más económicos que los de una tarjeta de crédito.

 

Préstamo al consumo: De todas las opciones de financiación del listado, es la que concede importes más elevados, hasta 60.000 euros. Si bien en muchos casos se exige un importe mínimo, que suele ser de unos 3.000 ó 5.000 euros, según la entidad, por lo que en función del dinero que se tenga que pedir para instalar un aire acondicionado, no se podrá optar a él. En general, los intereses se mueven en torno al 8,00% y el plazo de devolución puede alargarse años, hasta un máximo de 10. Entre los aspectos que tienen en cuenta los bancos, cajas y financieras antes de conceder un préstamo es el porcentaje de endeudamiento que éste supone y no puede superar el 30%, según la entidad hasta el 35%, de los ingresos. Dependiendo del préstamo, la recepción del dinero puede alargarse entre 72 horas y un par de semanas.

 

Tarjeta de crédito: Se trata de un producto bancario que permite aplazar el reintegro de las compras abonadas con ella en uno o varios pagos. En ocasiones, incluso, se puede elegir cómo hacerlo: pagar un porcentaje de la deuda y un importe mensual fijo. Los bancos las conceden a clientes con un buen perfil, con ingresos estables, y estudian cómo ha respondido en el pasado al pago de préstamos o créditos, si ha estado en algún listado como Asnef o Rai. El límite de crédito dependerá del cliente, en relación a sus ingresos y deudas, si bien los intereses son más elevados que en un préstamo y pueden superar el 25%. Sobre la efectividad del dinero, si la tarjeta está operativa, tu préstamo estará disponible al instante. Si se tiene que solicitar, la recepción se puede extender entre 10 días y un mes.

 

Mini préstamo: Son préstamos por importes mucho más bajos que un préstamo al consumo, lo más habitual es que se muevan entre los 800 y los 1.000 euros. Se pueden contratar por internet o teléfono y el dinero está casi al instante depositado en cuenta. Por contra, el dinero se tiene que devolver en uno o dos pagos en el plazo de un mes, algunas veces dos. Los honorarios que añaden son más elevados que los intereses de una tarjeta de crédito. Es precisamente por ese motivo que no se recomiendan como fuente de financiación habitual. Por ello, les recomendamos hacer uso de este tipo de financiación lo mínimo posible.

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