12 noviembre 2020

Ya lo avisaba en 2018 el Panel Intergubernamental del Cambio Climático: el sector inmobiliario produce el 26% de las emisiones de gases de efecto invernadero en el mundo.  Además, se especificaba que esa cifra no tiene en cuenta la fabricación de los materiales, el transporte de los mismos, la construcción de los edificios y las demoliciones.

Reducir las emisiones de CO2 en más de un 80%

Para hacer frente a esta situación, se han desarrollado iniciativas como el proyecto europeo CRREM (Carbon Risk Real Estate Monitor), Monitor del riesgo de emisiones de CO₂ en el sector inmobiliario. Este proyecto ha realizado diversos estudios, como el publicado a finales del año pasado, en el que se estipulaba que el sector inmobiliario comercial de Europa deberá reducir sus emisiones de carbono en más de un 80% desde ahora y hasta 2050 para cumplir con los objetivos principales del Acuerdo climático de París.

Por este motivo, todos los países europeos ahora están siguiendo un camino hacia una regulación más estricta y hacia estándares más exigentes. Reconociendo su papel en el cambio climático, las empresas también buscan soluciones que puedan ayudar a crear una sociedad más sostenible y menos contaminante. Con este objetivo surgió a principios de 2019 Leaders For Climate Action (LFCA), una comunidad de emprendedores que impulsan la lucha contra el cambio climático.

Cada vez son más las empresas que se enmarcan en esta comunidad. Entre ellas destacan conocidas startups españolas, como Glovo, Cabify o Tiko. Esta última precisamente se ha convertido en un actor clave para el sector inmobiliario español durante los últimos tres años. Este hecho demuestra que los nuevos jugadores del sector no están dispuestos solo a modernizar y digitalizar el mercado inmobiliario, sino que, además, se comprometen a enfrentar desafíos tan importantes como el de la contaminación.

Así, Tiko midió su huella de carbono y se puso en contacto con LFCA para compensarla mediante una donación a la organización Atmosfair, que reduce emisiones de carbono principalmente en África y Asia. Medir y compensar la huella de carbono corporativa sienta las bases para una economía futura más sostenible.

El cálculo del carbono corporativo es mucho más complejo que el de las personas, ya que el número de fuentes es mucho mayor. Las emisiones se originan principalmente en: gestión de instalaciones; movilidad del personal; viajes de negocios; y adquisiciones de catering, material de oficina, electrónica, etc.

“Queremos dar un giro a la percepción que se tiene del sector inmobiliario. En Tiko hemos digitalizado nuestro proceso para adaptarnos a los estándares y plazos que piden los clientes. De la misma manera, queremos generar un impacto positivo en la sociedad y participar en una economía más sostenible, tal y como exige el planeta”, explica el CEO y fundador de Tiko, Sina Afra.

Además, esta tecnológica cierra el año con un buen sabor de boca, ya que a pesar de la actual crisis provocada por el covid-19, ha triplicado su volumen de negocio, ha aumentado exponencialmente su plantilla, y se ha expandido a nuevas provincias españolas, convirtiéndose en una de las Proptechs con más presencia en España, concretamente en Madrid, Barcelona, Málaga, Sevilla y Valencia.

Por último, la empresa ha recibido el reconocimiento de “Great Place To Work”, una certificación anual que premia la excelencia de los lugares para trabajar en base a la percepción de los empleados y a las buenas prácticas y políticas de cultura organizacional de las empresas.

Facebook Comments