9 febrero 2018

El gas es uno de los suministros energéticos que más se utilizan en los hogares españoles.

Cualquier tipo de gas permite generar calor, tanto para cocinar, como para tener calefacción y agua caliente sanitaria. Por eso resulta una buena alternativa frente a la electricidad, sobre todo para los equipos que más consumen.

El suministro de gas puede ser de gas natural, de butano o de propano, según las necesidades en cada caso. Para contratar cada uno de ellos es imprescindible firmar un contrato con una comercializadora o un proveedor de gas que se encargue de hacer que el gas llegue hasta la vivienda.

Con la firma del contrato del gas, tanto la compañía como el consumidor suscriben determinadas responsabilidades. Que, además, están acompañadas por los derechos que tiene el cliente para con el servicio.

gas natural

 

¿Cuáles son mis derechos si tengo gas en casa?

Los derechos de los consumidores de gas prácticamente no varían por el hecho de tener el servicio de uno u otro gas. Eso sí, dependiendo del formato en el que tengan el suministro, se podrán aplicar unos u otros.

Por ejemplo, quienes tienen gas canalizado (como el gas natural o la conexión a una red de propano) tienen derecho a un suministro continuo y de calidad. En este caso, la distribuidora de gas o el proveedor tiene la obligación de ofrecer el servicio de gas de forma regular para que el consumidor pueda disfrutar de él sin problemas. Por esta misma razón, ante cualquier avería o falta de suministro, el consumidor tiene derecho a ser atendido con rapidez.

En cualquier caso, el consumidor puede contratar su suministro de gas con el proveedor o la comercializadora que desee en cualquier momento. Eso sí, deberá respetar en todo caso el compromiso de permanencia con la compañía, si existe. Esta condición es habitual en los suministros de propano a granel, por ejemplo, ya que la instalación del depósito es un proyecto de gran calibre para el proveedor. También suele exigir un compromiso temporal.

Junto a este, también se contempla el derecho a elegir libremente la tarifa que más convenga. En este sentido, las personas que tienen gas natural tienen derecho a que la compañía les asesore sobre la tarifa de gas y el caudal más adecuado a sus necesidades. No es lo mismo un piso en el que sólo habita una persona que utiliza el gas nada más que para el agua caliente, que una vivienda unifamiliar que necesita gas para cubrir la demanda de calefacción y agua caliente de cuatro personas.

 

¿Cuáles son mis responsabilidades si tengo gas en casa?

Al igual que cada consumidor tiene sus derechos en función del tipo de suministro que tenga en casa, las obligaciones van por el mismo camino. Aunque casi todas confluyen en la responsabilidad de mantener en buen estado las instalaciones para garantizar la seguridad. Tanto de los usuarios como de sus vecinos.

Cada tipo de gas tiene su propia instalación. Esta depende tanto de las características del combustible como del funcionamiento del suministro. No es igual la instalación de gas natural y el material en el que están fabricadas sus tuberías que la instalación para un depósito de propano; o, simplemente, para conectar una bombona de butano. Veamos qué responsabilidades se adquieren con el contrato de cada tipo de gas.

 

Gas natural

Si tienes contratado el gas natural en casa, tienes que cumplir con las siguientes obligaciones:

  • Aportar las lecturas del contador o, en su defecto, permitir el acceso al personal de la distribuidora a tu domicilio para que anoten la lectura del consumo. En caso de que el contador no cuente con telemedida, puedes aportar tu lectura del contador de gas por Internet. También anotándola en los formularios que se suelen dejar en el portal del edificio o por teléfono.
  • Realizar la Inspección Obligatoria del gas, que consiste en la revisión de la instalación de gas natural por completo. Esta incluye todos los aparatos que están conectados a ella, las tuberías por las que pasa el gas, etcétera. La revisión se realiza cada 5 años (cada 4 en el País Vasco).

 

Propano a granel

En caso de que tu suministro de gas sea de propano a granel, tendrás que cumplir con el compromiso de permanencia suscrito con la compañía.

Además, con respecto al suministro, también hay que pasar la Inspección Obligatoria de gas propano. En este caso, al tratarse de un depósito de propano a granel y no de un suministro canalizado, la revisión implica las siguientes tareas:

  1. Comprobación del buen funcionamiento del depósito y su estanqueidad.
  2. Revisión de los aparatos conectados al suministro.
  3. Inspección de los elementos de la instalación: tuberías, engranajes, cimentaciones…
  4. Comprobación del buen estado de las llaves de paso.
  5. Revisión de los elementos de seguridad: señalización del combustible almacenado, acceso al cerramiento, equipos contra incendios y la toma de tierra del depósito.
  6. Mantenimiento de los equipos de medida del proveedor.

 

bombona de butano

 

Butano en bombonas

En caso de tener el suministro de butano en bombonas, será necesario comprobar el buen estado de los siguientes puntos de la instalación:

  1. Canalizaciones y tuberías de cobre.
  2. Llaves de apertura y cierre del suministro.
  3. Tubo flexible de la bombona.
  4. Abrazadera y regulador de la bombona.

Además, es imprescindible comprobar que la combustión del gas se lleva a cabo correctamente dentro de los aparatos conectados al suministro.

Aparte de las tareas de mantenimiento de la instalación correspondientes a cada tipo de gas, el titular está en la obligación de pagar las facturas en la fecha prevista. Sobre todo si se trata de suministros canalizados, que generalmente se pagan una vez realizado el consumo.

Por otro lado, en cuanto a los equipos de gas, es imprescindible hacer la revisión de la caldera de gas. Esta revisión es obligatoria cada dos años, aunque es recomendable hacer comprobaciones de forma anual para asegurar su correcto funcionamiento.

Recuerda que todas las revisiones e inspecciones deben realizarse por instaladores autorizados o personal de las distribuidoras. Además, tras cada comprobación deben darte un certificado que asegure que todo está en buen estado. De esta forma podrás disfrutar del gas en casa con total seguridad y sin preocupaciones.

 

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