23 enero 2015

El gas natural es una energía que tiene un precio muy económico actualmente, sobre todo comparado con otros suministros como el gas propano o la electricidad que tienen un importe más elevado. Por eso, el usuario que utiliza el gas como abastecimiento ya consigue una reducción en el precio en comparación con otros consumidores, pero siempre hay que buscar nuevas vías para ahorrar en la factura de gas natural.

 

¿Conviene cambiar la tarifa de gas natural?

Existen diferentes métodos para ahorrar en el recibo de gas natural, pero el cambio de tarifa contratada con la comercializadora es uno de los más utilizados. Hoy en día, el cliente puede acogerse a cualquiera de estos dos mercados que presentan las siguientes tarifas:

– El mercado regulado que ofrece la Tarifa de Último Recurso (TUR), donde el precio está fijado por el Gobierno y no se aplican descuentos de ningún tipo
– El mercado libre que brinda ofertas con un coste referenciado a la TUR y aplican descuentos que permiten rebajar el importe a pagar.

El cliente puede escoger una tarifa más económica tanto del mercado regulado como libre. Para iniciar la búsqueda de esa oferta, lo recomendable es utilizar un comparador de gas natural que facilite información de la oferta al igual que de la compañía energética.

El cambio de tarifa de gas natural es una gestión completamente gratuita, que se efectúa en un plazo de 15 a 20 días hábiles y donde se tienen que entregar los siguientes documentos al operador:

– Datos del titular de gas
– Dirección del domicilio
– Cuenta bancaria con IBAN
– Tarifa de acceso de gas natural
– Código Universal del Punto de Suministro (CUPS) que se encuentra en cualquier factura de gas

 

ahorrar factura gas

¿Cómo reducir el consumo de gas en casa?

La opción del cambio de tarifa de gas natural siempre está disponible para el usuario, pero si no se quiere modificar el contrato, también se puede conseguir una mejora o rebaja en la factura de gas.

El consumo de gas se considera la parte variable dentro del recibo energético, lo que implica que minimizar el gasto durante un periodo de facturación puede reducir el importe a pagar. Solo hay que seguir los siguientes consejos:

 

En el ámbito de la calefacción

– Mantener una temperatura estable en la vivienda
– Reforzar el aislamiento para que no se escape el calor
– Purgar los radiadores para extraer el aire.

 

En el ámbito del agua caliente

– Emplear programas de agua fría tanto en la lavadora como en el lavavajillas
– No dejar el grifo de agua caliente abierto

 

En el ámbito de la cocina

– Mantener limpios los fogones
– Terminar de cocinar con el calor residual

 

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