27 julio 2018

Estamos en pleno verano y probablemente tu cabeza ya solo pensando en zambullirse en la playa o en la piscina.

Y es que no hay nada más sofocante que pasar los meses estivales en un piso sin aire acondicionado. Por ello, desde el comparador HelpMyCash nos dan unos trucos básicos para que nuestra casa no sea un horno ni la factura de la luz nos fastidie las vacaciones.

 

verano casa

 

Pon freno al sol más intenso

España es un país en el que el astro rey es uno de los valores más señalados por los turistas. Ahora bien, cuando el sol da de lleno en tu salón a las cuatro de la tarde y no tienes aire acondicionado, lo único que probablemente pase por tu cabeza sea salir corriendo a la piscina o playa más cercana. ¿Existe algún truco con el que paliar esta sensación?

Siempre existe alguna fórmula, aunque no son imbatibles. Por ejemplo, si el ventanal de tu salón es grande y da el sol durante muchas horas, te puedes plantear instalar un toldo. Aunque estéticamente puede parecerte feo, esta tela frena considerablemente el calor que llega a tu casa sin necesidad de bajar persianas, lo que te garantiza que te siga entrando aire por los laterales.

Si la ventana es pequeña, la recomendación es bajar la persiana durante las horas en las que el sol da más fuerte. Es decir, hasta las seis de la tarde. Aunque esto implique quedarte prácticamente a oscuras, reducirás bastante la temperatura de la estancia. Eso sí, es un truco que puedes aplicar en cualquier estancia si durante el día estás trabajando fuera, de modo que al llegar a casa la encontrarás unos grados por debajo del exterior.

Por último, si no tienes persianas, es un buen momento para hacerte con unas buenas cortinas. En este caso no te hablamos de unas cualquiera, sino de aquellas que son opacas. Este modelo tiene la virtud de aislar térmicamente y evitarás que el sol queme los muebles. Eso sí, por la noche agradecerás tener una segunda cortina de hilo o algodón. Dado que te puede resultar complicado tener ambas, siempre puedes jugar con una barra doble. Si tienes gracia y te gusta la decoración, con un poco de ingenio y gracia puedes conseguir un rincón muy atractivo y funcional.

 

Una casa visualmente más fresca

Nada como apostar por los colores claros y vibrantes. Por ejemplo, blancos, azules o verdes. También los tonos amarillos dan más luz a la casa, haciéndola más grande y confortable.

Aunque pintar puede ser una muy buena solución para conseguir este trampantojo, tal vez no sea la mejor idea en esta época del año. Por ello, lo más rápido es hacerlo a través de la decoración. Es decir, actualizando las cortinas, las fundas de los cojines o el propio mantel de la mesa. Telas como el algodón o el lino te harán sudar menos, ya que transpiran mejor. Agradecerás tenerlos, por ejemplo, en las fundas del sofá o en las cortinas, ya que entrará más el aire. ¡Por no hablar de la ropa de cama!

 

sin aire acondicionado

 

Alternativas al aire acondicionado

Con la casa vestida de verano y el sol bajo control, probablemente la sensación térmica haya descendido unos grados, o al menos la percepción de esta. Obviamente, esto quedará muy lejos de lo que conseguirías con el aire acondicionado. Pero con un poco de picardía, puedes conseguir un extra de frescor.

Por ejemplo, una buena coordinación de puertas y ventanas te permitirá crear corrientes de aire por la casa. Este simple gesto con coste cero moverá el aire caliente, haciendo más agradable las horas en el sofá. Eso sí, coincidimos contigo en que no hay mayor placer que poder regular la temperatura de tu casa, tanto en verano como en invierno. Obviamente, esto implica tener bomba de aire frío/calor en la vivienda, lo que supone un coste que es posible que no puedas permitirte. Pero tranquilo, siempre hay opciones.

La primera es un clásico del verano: el abanico. Sí, no es el más cómodo, pero es portátil y puede tenerte distraído un buen rato. Pese a que pueda resultarte de broma, lo cierto es que el simple gesto de mover el aire te aliviará bastante cuando el viento no cree corrientes en casa. La segunda opción requiere de electricidad (o batería). Hablamos del ventilador, la alternativa más recurrente al aire acondicionado. Este aparato ya nos gusta más, puesto que no requiere ningún esfuerzo por nuestra parte. Además, podemos moverlo a diferentes habitaciones, lo que siempre es interesante.

Ahora bien, ninguna de estas dos vías rebajará la temperatura de tu casa por sí sola. Si realmente quieres notar una mejora en la sensación térmica, la solución es el hielo. Basta con colocar un bol con cubitos frente al ventilador para que el vapor frío se reparta con el movimiento de las aspas del aparato.

En definitiva, ha llegado el verano y las altas temperaturas han llegado para quedarse. No obstante, con un poco de ingenio, siempre puedes bajar unos grados en tu casa. Basta una dieta baja en grasas, ropa ligera y aplicar todos estos trucos para conseguir que tu casa se parezca más a un apartamento a pie de playa que a un horno en el centro. 

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