30 septiembre 2020

El diseño, la tecnología, la eficiencia, o el precio constituyen algunos de los factores más sopesados a la hora de adquirir un electrodoméstico. No obstante, existen multitud de variables a tener en consideración en la decisión de compra. Aspectos como la zona geográfica, la concentración de humedad, la dureza del agua, o incluso la altitud, influyen en el rendimiento, la vida útil y el consumo de tu electrodoméstico. Por ello, desde Beko, compañía referente en soluciones inteligentes para el hogar, ponemos a tu disposición una serie de consejos para lograr una mayor productividad y rentabilidad en tu cocina.

La humedad ambiental, un factor determinante

Conocer el nivel de humedad ambiental de tu hogar constituye un beneficio para el cuidado de la vivienda. La alta humedad se encuentra tanto en climas calurosos como en ambientes más fríos, especialmente en lugares costeros del norte de España. En estas zonas, donde los niveles de humedad superan el 60%, acarrean la aparición de hongos y moho, mientras que los niveles de humedad por debajo del 40% son los causantes de multitud de bacterias y virus.

Los frigoríficos son uno de los electrodomésticos más afectados por estas circunstancias, tendiendo a la acumulación de escarcha en su interior. Para hacer frente a estas condiciones, Beko cuenta con el frigorífico Neo Frost Dual Cooling. Su tecnología avanzada No Frost y sus dos sistemas de frío independiente con descongelación automática permiten que los alimentos conserven su frescura durante largos periodos de tiempo. Asimismo, mantendrás tus productos libres de escarcha y apelmazamiento.

Y para las zonas más secas, ofrece ventajas adicionales en lo que se refiere a la frescura de los alimentos en tu frigorífico.

Un frigorífico adaptado a tu hogar

Los grandes y pesados frigoríficos combi de 185cm forman parte de la mayoría de cocinas españolas. No obstante, existen multitud de viviendas y residencias pequeñas, especialmente en zonas costeras e islas, donde este tipo de electrodomésticos supone una gran pérdida energética y de espacio.

Por ello, decantarse por un modelo de menor tamaño permite reducir el impacto medioambiental, a la vez que se reduce el gasto energético del electrodoméstico. Además, la llegada de las nuevas tecnologías como NeoFrost garantiza la calidad de cualquier modelo de frigorífico, evitando así descongelar al cerrar la temporada de verano.

BEKO electrodoméstico

Optar por el encastre

Más allá de las utilidades y ventajas técnicas de tu frigorífico, los detalles visuales y estéticos son relevantes en la gestión de estos aparatos. Las lavadoras, lavavajillas, frigoríficos y hornos encastrados son una opción muy implementada, especialmente en los hogares del norte del país. Además de mejorar el diseño y evitar romper la línea visual de tu cocina, el encastre no perjudica el rendimiento del electrodoméstico.

Un espacio de instalación óptimo

Además de los metros de alto y ancho que dispongas en tu cocina, existen otros factores decisivos para la colocación del electrodoméstico. Tanto en aparatos de libre instalación como en los de encastre, el espacio de instalación debe influir en la decisión final. En el caso de los frigoríficos, conviene revisar que el dispositivo cuenta con el espacio de ventilación recomendado para que conserve su eficiencia de trabajo y, en caso de que no sea posible, garantizar una buena ventilación en la cocina.

La importancia de la temperatura ambiente para elegir la secadora

Al igual que ocurre con la humedad, la temperatura ambiente es otro de los factores meteorológicos que más afecta al correcto funcionamiento de nuestras cocinas. Especialmente en el caso de las secadoras, cuyo rendimiento disminuye en las zonas donde la temperatura es menor a 10ºC. Esto afecta principalmente, una vez más, a las zonas del norte de España, cuyas temperaturas decrecen de forma considerable en invierno.

A su vez, las altas temperaturas en zonas calurosas generan a problemas similares. Por ello, Beko dispone de secadoras con bomba de calor que funcionan de manera óptima a temperatura ambiente hasta los 35ºC. Cabe recordar que este tipo de aparatos debe instalarse siempre en zonas correctamente ventiladas para evitar cualquier deterioro y preferiblemente, evitando patios, balcones o garajes.

Analizar la dureza agua según la zona de residencia

La mayor o menor concentración de cal en el agua incide de forma directa en la vida útil de los electrodomésticos. Dependiendo de la ciudad, e incluso el barrio en el que vivas, el nivel de dureza del agua puede variar de forma considerable.

Para la utilización del lavavajillas y la lavadora, conviene seguir las instrucciones y recomendaciones establecidas por el fabricante, quien en base a la dureza del agua indica en sus instrucciones la cantidad de detergente y suavizante que debe emplearse, así como la cantidad de ropa o el nivel de suciedad.

En este sentido, la tecnología AutoDose de dosificación automática de Beko, permite recargar el depósito de detergente una sola vez para realizar múltiples lavados. De esta forma, solo tendrás que ajustar la cantidad de detergente (según la dureza del agua) a través de tres niveles de dosificación: alto, medio y bajo. A su vez, la marca ofrece tiras de prueba de PH del agua para que puedas ajustar el funcionamiento del aparato.

En caso de residir en una zona de agua dura (con mucha cal), resulta recomendable hacer una limpieza interna del electrodoméstico con la ayuda de un detergente que elimine los residuos de cal incrustados en la tubería de salida del agua.

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