20 Febrero 2015

En general, se asocian los niveles de luz con determinadas actitudes como es el caso de la oscuridad con la tristeza. Pero, ¿cómo afecta realmente la falta de luz en la vida de una persona más allá de los estados de ánimo? ¿Cómo influye a la salud una mala iluminación en el hogar? Es importante hacer una diferenciación entre los perjuicios que tiene para el organismo la carencia en cualquier tipo de iluminación y los perjuicios de no percibir la suficiente luz natural.

Comúnmente, una iluminación inadecuada puede provocar fatiga ocular, cansancio, jaquecas, estrés y accidentes domésticos, además del evidente daño en la vista que conlleva la realización de labores con insuficiente luz. Asimismo, una iluminación incorrecta puede ser causa de posturas inadecuadas que desencadenan, a largo plazo, padecimientos musculares.

 

Iluminación natural

Todas las funciones vitales sufren una regulación diferencial según el momento del día. Esta regulación se lleva a cabo de manera cíclica, jornada tras jornada, y se denomina “ritmos circadianos”.

Mediante los ritmos circadianos el cuerpo vierte al torrente sanguíneo una serie de sustancias que fomentan la actividad durante el día y el descanso en la noche. La duración y el momento de inicio y fin de estos ciclos lo determinan las horas de luz natural.

La alteración en la secuencia u orden de estos ritmos tiene un efecto negativo a corto plazo. Muchos viajeros han experimentado el jet lag, con sus síntomas de fatiga, desorientación e insomnio. Además, algunos desórdenes psiquiátricos y neurológicos y algunos trastornos del sueño, se asocian a funcionamientos irregulares de los ritmos circadianos en general.

Sabiendo que la luz solar es la que regula la actividad de muchas de las funciones vitales del organismo, se puede constatar la gran importancia que tiene una buena iluminación. Además, cabe recalcar lo imprescindible de medir bien la manera y la intensidad con la que la luz natural penetra en las viviendas, teniendo en consideración el tiempo que se pasa a lo largo de la vida en el hogar.

La alteración de los ritmos circadianos a largo plazo podría tener consecuencias nocivas en múltiples sistemas, particularmente en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares.

Para conseguir una vida más saludable, una buena iluminación ha de contar con un papel fundamental en la planificación de la vivienda, de manera que se obtenga el máximo rendimiento a las horas de sol, aprovechando al máximo la luz natural, de percibir la luz necesaria para realizar todo tipo de tareas cuando se cierne la noche y por supuesto de dejar totalmente a oscuras el hogar si así se desea.

En esa proyección de la vivienda es primordial tener en cuenta el tipo de habitación y cuál es la manera óptima de iluminarla. Elementos complementarios como las lámparas o las cortinas también deben tener una atención especial dada su influencia en el paso y bloqueo de la luz a la casa.

 

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