16 junio 2014

Con el calor, llegan las ganas de disfrutar de los exteriores del hogar. Toma el sol, leer, comer, cenar, hacer la siesta, divertirse en la piscina… son algunos de los momentos de ocio para vivir solos o con la familia y amigos, pero siempre en intimidad. Existen muchas opciones para lograr que estos espacios queden resguardados, lejos de miradas ajenas; Elegir la adecuada dependerá de las necesidades y el presupuesto…

 

intimidad exteriores

Foto: Leroy Merlin

 

El jardín

Crear un jardín íntimo, oculto a las miradas de curiosos o posibles intrusos, puede ser algo complicado debido a su tamaño, normalmente amplio. Para empezar, se ha de cerrar el perímetro del jardín. Lo mejor son las típicas vallas de madera o muretes de obra, pero una solución más sencilla o complementaria pueden ser las mallas metálicas para cercados o las celosías. Para lograr más intimidad, se les puede añadir paneles de madera o bambú, o mallas de brezo.

Otra opción, a las vallas o muros es la de plantar arbustos tipo ciprés o árboles como los chopos. Eso sí, antes hay tener en cuenta la normativa que prohíbe plantar cualquier especie alta cerca de una propiedad vecina.
Además, las pérgolas, gabezos, carpas, sombrillas o cenadores, ayudarán a crear espacios más íntimos y, como los toldos o lonas, además protegen del sol y del calor del verano.

 

intimidad exteriores

Foto: Ikea

 

La terraza

La solución más habitual para aislar la terraza de miradas ajenas son las celosías y mallas de sombreo, así como las lonas, brezos y cañizos de bambú, plástico, madera, caña o mimbre. Si los muros de la terraza son demasiado bajos, también se puede optar por vallas o paneles de tablas de madera, a los que se puede añadir brezos o cañizos.

Las plantas altas y los árboles pequeños también pueden ser de gran utilidad para tapar la visión que se tenga de la terraza desde fuera: pequeñas palmeras, ficus, frutales como mandarineros o limoneros… Los que no quieran complicarse con el tema de los riegos, pueden optar, si no, por plantas artificiales o arbustos artificiales que simulen cipreses, por ejemplo.

Para cubrir y ocultar la zona de comedor de la terraza, lo ideal es colocar lonas, toldos, sombrillas o parasoles. Una pérgola o gabezo puede ser de gran utilidad y, además, ayuda a disminuir el efecto de los rayos del sol.

 

intimidad exteriores

Foto: Ikea

 

El balcón

Hacer que el balcón sea un sitio íntimo y relajante puede resultar más difícil por el tamaño reducido de este. Hay que ser conscientes del espacio disponible y no abarrotarlo de cosas. Para empezar, si el balcón tiene barrotes, se puede poner una lona decorativa que oculte lo que hay detrás de ésta. Otra opción es colocar mallas, brezos o cañizos que, además, aislarán del viento.

Colocar plantas, artificiales o naturales, además, hacen del balcón un lugar colorido y alegre. Para los laterales, lo mejor es optar por celosías o mallas de madera o metal, y cubrirlas con plantas trepadoras o plantas artificiales. Los toldos, sombrillas o parasoles, dependiendo de cuál sea el tamaño de este espacio y el presupuesto, ayudan a evitar las miradas de los vecinos de arriba, mientras protegen de los rayos del sol.

 

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