5 junio 2019

El verano está a la vuelta de la esquina y debemos preparar nuestra casa para la llegada de esta nueva estación, para poder disfrutar de una casa fresquita, cómoda y bien ventilada. Utilizar colores claros para la pared, mobiliario ligero y materiales especialmente indicados para el verano, son algunas de las sencillas ideas que podemos introducir en nuestro hogar. Si quieres descubrir más trucos para tener una casa fresca en verano y reducir el consumo de aire acondicionado en verano.

Grandes ventanales

Unas grandes ventanas que dejen pasar el aire y que permitan ventilar bien las estancias es clave para mantener la casa fresca de cara al verano. Si tienes la suerte de tener un jardín o terraza, convierte esas ventanas en puertas para poder disfrutar de mayor corriente de aire o para mantenerlas abiertas cuando se van las horas de más sol. Así, aprovecharás la luz natural y la brisa natural para refrescar la casa en vez de abusar del aire acondicionado.

Renovar las paredes

Ha llegado el momento de cambiar el color gris oscuro o marrón chocolate de la pared y renovar por colores pastel, cálidos o nude en tus paredes. Es un consejo muy económico cuyo resultado te impresionará cuando vivas en tu propia piel la sensación de frescor que estos colores crean en un dormitorio. Hay que tener en cuenta que pintar una habitación de 12m2 tiene un coste medio de 250 euros y el resultado puede ser sorprendente.

Un patio con plantas

Tener un patio en casa o terraza es genial para conseguir un oasis de frescor. Llénalo de plantas y riégalas con frecuencia. Este sencillo gesto puede hacer bajar hasta 3 grados de temperatura. Trata de hacerlo siempre cuando cae el sol, para que la sensación de frescor se mantenga en el tiempo.

Muebles muy ligeros

En verano, solemos vestirnos con prendas más ligeras y más suaves, eso debemos trasladarlo a la decoración, apostando por mobiliario ligero, que sea sencillo de transportar y cuyos colores además, inspiren verano: blancos, naranjas, amarillos o azules.

Colores 100% veraniegos

Los colores claros son una manera evidente de crear sensación de ligereza, pero en verano también apetece apostar por colores que en invierno no se nos pasarían por la cabeza: la gama de los colores citricos como el amarillo en una cocina donde todo es blanco puede ser el aire «fresco» que buscas de cara al verano.

Meadowlark: Pantone 13-0646

Cortinas y estores

Las cortinas y estores son imprescindibles. En las horas de más calor del día, podemos bajar las persianas y sobre todo, bajar los estores o cerrar cortinas para que no entre tanto sol. Con este simple gesto, notarás la diferencia y cómo la sensación de fresco aumenta.

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