El temporal de nieve y frío que ha azotado nuestro país en las últimas semanas ha dejado varios daños que las aseguradoras ya están intentando enmendar. Si tu hogar ha sufrido alguno de los efectos negativos de la borrasca Filomena y no sabes qué te cubrirá tu seguro, Kelisto te ayuda averiguarlo.

Tras una nevada histórica y temperaturas récord que han sobrepasado los 15 ºC bajo cero en muchos puntos del país, la borrasca Filomena ha dejado innumerables daños en hogares y vehículos que las aseguradoras ya están intentando solventar. A pesar de que ya ha pasado una semana desde la llegada del temporal, todavía hay muchos clientes que están dando parte a sus compañías, pero conviene saber qué es lo que cubre (y qué no) el seguro de hogar en estos casos. Para ello, el comparador de seguros de hogar de Kelisto nos ofrece un análisis de las prestaciones que están incluidas en las pólizas más básicas, y de aquellas a las que solo se podrá acceder si se tiene un seguro más completo.

Daños por fenómenos meteorológicos: ¿hasta dónde llega mi cobertura?

Por norma general, los daños por fenómenos atmosféricos están cubiertos en los seguros de hogar multirriesgo más básicos, al igual que los daños ocasionados por incendios, robos, inundaciones y daños por agua. Eso sí: estas coberturas suelen tener algunas limitaciones.

En el caso de los fenómenos meteorológicos, la nieve no tiene ninguna limitación, por lo que las aseguradoras se harán cargo de los daños que esta haya podido provocar en tu hogar. Eso sí, ten en cuenta que las compañías no cubren las heladas. Sin embargo, en caso de daños por viento la aseguradora solo te cubrirá aquellos provocados por rachas superiores a 120 kilómetros por hora. Además, si tienes mobiliario en el jardín, a no ser que esté declarado expresamente en la póliza, este no estará cubierto por la póliza. Esta exclusión no solo tienes que tenerla en cuenta cuando se dé una situación meteorológica extraordinaria, sino también ante posibles robos o incendios.

Otra situación que no estará cubierta por tu seguro es cuando los daños se produzcan en el interior de la vivienda por haber dejado la puerta o la ventana abierta. En caso de descuido, las pólizas no cubrirán los daños por penetración de nieve, agua, arena o polvo. La aseguradora tampoco responderá por estos (y otros) daños si el siniestro se ha debido a un mal estado de tu vivienda. Por ejemplo, si tu casa se inunda y se comprueba que la tubería estaba defectuosa, la compañía no la reparará y serás tú quien asuma los gastos.

Aparte de estos casos, hay otras situaciones que tu seguro de hogar no cubrirá, pero sí contarás con la prestación del Consorcio de Compensación de Seguros. Es el caso de inundaciones a causa del deshielo que haya podido dejar la nieve caída. Para ello, es necesario contar con un seguro privado, ya que, en caso contrario, el Consorcio no te prestará servicio.

¿Qué ocurre si el temporal ha roto las ventanas de casa?

Las roturas accidentales de cristales, loza sanitaria o mármol suelen estar incluidas en los seguros de hogar multirriesgo. Por ejemplo, si las fuertes nevadas de estos días han roto las ventanas de tu casa, tu seguro correrá con los gastos de reparación de las mismas.

Sin embargo, la cosa cambia si lo que ha roto tus cristales ha sido un árbol que ha caído en tu parcela. En estos casos, tu aseguradora responderá si dicho árbol es tuyo. En caso de que el árbol sea de un vecino, será el seguro de responsabilidad civil de este el que tenga que responder por los daños, al igual que si forma parte de la arboleda pública: aquí, será el seguro de responsabilidad civil del Ayuntamiento el que se haga cargo del siniestro.

¿Qué otras situaciones quedan fuera del seguro de hogar?

Además de los posibles daños que haya podido causar Filomena, cabe recordar que los seguros de hogar también suelen dejar fuera otros siniestros que pueden darse. Algunos de ellos son:

  • Los daños eléctricos: en caso de tener esta cobertura, la aseguradora solo se hará cargo de los daños producidos en la instalación en sí, pero dejará fuera los que puedan sufrir bombillas, lámparas, halógenos, fluorescentes o similares.
  • Desatascado de tuberías: si tu tubería sufre algún problema (siempre que no se deba a falta de mantenimiento por parte del asegurado), la aseguradora se hará cargo de la localización y reparación de la avería, pero no si se trata de un atasco.
  • Los accidentes de fumador: la mayoría de compañías no responderá por los daños provocados por un cigarrillo mal apagado, así como por los sufridos en objetos que se hayan dejado cerca de fuentes de calor (como, por ejemplo, un radiador).
  • Hurto: la mayoría de compañías cubrirán el robo, es decir, cuando la sustracción se haya producido mediante violencia o intimidación. En caso contrario, es decir, si se produce un hurto, es posible que no esté cubierto en tu póliza. Sin embargo, sí hay compañías que suelen incluir tanto el robo como el hurto en sus coberturas, sobre todo en sus seguros más completos.
  • Robo de joyas o dinero en metálico: si no está declarado en la póliza, o si no están guardados en una caja fuerte, las aseguradoras pueden negarse a cubrir los robos de joyas valiosas o dinero en metálico superior a una cantidad ya fijada en las condiciones del seguro.
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