23 noviembre 2018

¡Ah, por fin! Después de mucho buscar, hemos encontrado nuestra casa perfecta: la que tiene una ubicación fantástica, el tamaño justo, una cocina preciosa y todo lo que buscábamos, pero cuidado.

Lo primero que hay que hacer es comprobar la titularidad de la vivienda y asegurarnos así de si la persona que nos la quiere vender es su único propietario o pertenece a varias personas, en cuyo caso sería necesario el consentimiento de todos ellos y, además, comprobar si la vivienda tiene alguna carga.

Para ello lo que hay que hacer es solicitar nota simple en el Registro de la Propiedad del lugar donde esté el inmueble. Esto se puede hacer acudiendo físicamente al Registro o bien por Internet.

 

Una casa con hipoteca

Ya tenemos la nota simple y resulta que la vivienda ¡tiene una hipoteca! ¿Qué podemos hacer? Ante todo, valorar la situación con calma. No es extraño encontrarse con esta circunstancia, teniendo en cuenta el número de personas que hipotecan su vivienda, y es importante valorar correctamente las diferentes alternativas para ver cuál se ajusta mejor a nuestras circunstancias.

Es aconsejable solicitar información detallada de las condiciones de la hipoteca para poder valorar si nos interesa o no subrogarnos en ella. Lo mejor es solicitar al vendedor una certificación del banco con la cantidad pendiente de pago y el resto de las condiciones.

 

hipotecas

 

Subrogación hipotecaria

Por un lado, existe la opción de la subrogación hipotecaria, que consiste en que la hipoteca ya existente cambie de titular: del antiguo al nuevo propietario de la vivienda. La subrogación permite incluso la renegociación de algunas de las condiciones de la hipoteca que no nos interesen, para cambiarlas por otras.

Pero necesitamos contar con el consentimiento de la entidad bancaria. Será esta la que tenga la última palabra y la que decida si quiere aceptar o no la subrogación, por lo que a veces esta opción no será posible por mucho que queramos.

 

Cancelación de la hipoteca

Otra opción disponible es la cancelación de la hipoteca en el momento de la compra. Si no nos interesa subrogarnos en las condiciones de la hipoteca existente y el banco no accede a negociar con nosotros una mejora de estas, podemos exigir al vendedor que la cancele y contratar una hipoteca con otra entidad. En este supuesto, el vendedor se encargará de abonar a su banco lo que le quede de hipoteca. En caso de que se opte por la cancelación de la hipoteca por el vendedor, lo normal es que el comprador tenga que constituir una nueva hipoteca.

Habría una tercera opción para el comprador, consistente en retener del precio la cantidad que se deba de la hipoteca y satisfacer él al banco la cantidad debida y proceder a cancelarla.

En cualquier caso, para la cancelación de la hipoteca es necesario el otorgamiento de una escritura pública de carta de pago y cancelación por parte del Banco y posteriormente habrá que inscribir la cancelación de esa hipoteca en el Registro de la Propiedad.

La compra de una vivienda es un momento importante en la vida y una de las decisiones más críticas que realizamos la mayoría de nosotros. Queda claro que existen varias opciones para poder comprar una casa o un piso que tiene una hipoteca. Cada alternativa es diferente y ofrece sus ventajas e inconvenientes, por lo que es interesante estudiar cada una con detenimiento para hacer una decisión, y recibir asesoramiento jurídico siempre que sea necesario.

Si te han quedado dudas sobre cómo comprar una vivienda que tiene una hipoteca o cualquier otra pregunta sobre temas como alquileres, inquilinos, o comprar o vender una vivienda, los abogados expertos de Legálitas ofrecen a los lectores de Fotocasa una consulta online GRATIS aquí o llamando al teléfono 91 558 97 64.

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