14 junio 2019

Si estás pensando en contratar una hipoteca variable, es esencial que tengas en cuenta que el interés que vas a pagar cambia a lo largo del tiempo. Para ello, la gran mayoría de las hipotecas variables que se contratan en España usan el mismo índice de referencia: el Euríbor a un año, que muestra a qué precio se prestan los bancos europeos dinero entre sí.

Para calcular el interés que deberás pagar, este tipo de préstamos usan un mecanismo muy sencillo: suman el Euríbor más un diferencial, que es un porcentaje que se mantiene invariable durante toda la vida de la hipoteca. Por ejemplo, la Hipoteca Variable de Banco Santander tiene un interés de euríbor+0,99%. El resultado de esta suma es el interés que pagarás durante 12 meses.

Transcurrido ese tiempo, el banco revisará el interés que pagas con el nuevo nivel que haya alcanzado el Euríbor por lo que, cuanto más bajo esté este índice, menos tendrás que abonar a tu entidad. Como ya imaginarás, esto también tiene su lado negativo ya que, si este indicador sube, también se disparará la cuota que pagas cada mes.

En 2016, el Euríbor comenzó a caer y, además de registrar niveles históricamente bajos, llegó a situarse en valores negativos, algo que nunca había sucedido. Actualmente, este índice sigue bajo cero. Sin embargo, a finales de 2018 empezó a subir ligeramente, por lo que muchos empezaron a temer el impacto que esto podría a llegar a tener – si se mantuviera la tendencia – en sus hipotecas.

Para resolverte todas tus dudas al respecto e, incluso, para que puedas decidir si te conviene más una hipoteca fija o variable, en Kelisto queremos responder a las preguntas más relevantes sobre una hipotética subida del Euríbor. Ahora bien, no olvides que, más allá del interés, hay otras cosas que diferencian a las hipotecas variables y fijas que debes considerar antes de elegir la que más te conviene. Una vez que lo tengas claro, no te olvides de que puedes visitar nuestro comparador de hipotecas fijas y nuestro comparador de hipotecas variables para conocer las mejores propuestas del mercado e iniciar su proceso de contratación sin moverte de casa.

¿Cuánto ha subido el Euríbor?

El Euríbor todavía se encuentra en niveles negativos, pero ha encadenado 11 meses de subidas consecutivas, aunque muy moderadas: desde marzo de 2018 (-0,191%) hasta febrero de 2019 (hasta el -0,108%). Desde entonces, este indicador volvió a bajar y, por el momento, no parece que vaya a volver a cambiar de rumbo.

¿Estamos ante un cambio de tendencia?

Adivinar lo que podría ocurrir con el Euríbor es muy difícil, sobre todo en este momento. La única pista que puede ayudar a adivinar lo que podría suceder son los mensajes que lanza el Banco Central Europeo (BCE). Como ya te explicamos en Kelisto, los tipos de interés que fija este organismo europeo influyen en la cuota de tu hipoteca porque tienen una vinculación muy directa con el ritmo al que evoluciona el Euríbor. En este sentido, lo último que se ha aventurado a comunicar esta institución es que sería complicado ver un Euríbor en positivo a finales de 2019: es decir, parece que no cierra la puerta a posibles subidas, pero que estas serán muy leves.

¿Cuándo alcanzó el euríbor su máximo histórico?

El máximo histórico que ha registrado el Euríbor fue el 5,393%, una cifra a la que escaló en julio de 2008.

¿Cómo afectaría a mi hipoteca la vuelta del euríbor a máximos?

Si quieres saber qué es lo que podría ocurrir si el Euríbor vuelve a máximos, solo tendrás que echar cuentas. Imagina, por ejemplo, que acabas de contratar la Hipoteca Variable de Bankinter, que tiene un interés de euríbor+0,99%, con un interés fijo de salida del 1,99% durante el primer año.

Para simplificar las cuentas, obviaremos el fijo de salida del primer año y nos centraremos en el tipo variable. Si solicitaras el importe medio de una hipoteca en nuestro país (unos 125.000 euros a 23 años, según el Instituto Nacional de Estadística), con el Euríbor de abril (-0,112%) empezarías pagando una cuota de 501,70 euros al mes. Ahora bien, si el Euríbor volviera a máximos, tu cuota pasaría a 867,28 euros, por lo que pagarías 365,58 euros más al mes o 4.386,96 euros más al año.

A la vista de las cifras, es muy conveniente que, antes de contratar una hipoteca variable, hagas las cuentas necesarias para asegurarte de que tu economía familiar puede sujetar una subida tan drástica como esa. Para ello, debes tener en cuenta que tu cuota mensual nunca debería ser superior al 30-35% de los ingresos que entren en tu hogar.

¿Puedo esquivar de alguna manera la subida del Euríbor?

Si todavía no has contratado una hipoteca, una buena manera de olvidarte de la inestabilidad del Euríbor es optar por una hipoteca a tipo fijo. Tal y como te mostramos en nuestra selección de hipotecas fijas más baratas del mercado, actualmente puedes encontrar préstamos de este tipo a partir de un interés del 1,65%. No obstante, antes de hacer con cualquiera de ellos debes analizar un par de cosas:

  • Las hipotecas fijas con un interés más bajo son las que se ofrecen para plazos de devolución muy cortos (10 o 15 años). Sin embargo, lo normal es que la devolución de la deuda se alargue durante una media de 23 años, según los datos oficiales.
  • Si contratas una hipoteca fija y quieres devolver parte de lo que debes antes de tiempo (es decir, realizar una amortización anticipada), tu entidad puede aplicarte una comisión que nunca tendrías que pagar con las variables: la comisión por riesgo de tipo de interés. Este coste solo se cobra si, como consecuencia de tu devolución anticipada, tu entidad pierde dinero. Hasta el momento no estaba limitada, pero con la nueva ley hipotecaria  sí habrá un tope máximo: un 2% durante los 10 primeros años, y un 1,5% a partir del undécimo.

En caso de que ya tengas una hipoteca variable, tendrías otras opciones:

  • Cambiarte a una hipoteca fija. Para hacer este trámite tendrás dos opciones: la novación (cambiar las condiciones de tu hipoteca) o la subrogación (llevarte tu hipoteca a otro banco). Ambas alternativas para cambiar de una hipoteca variable a fija tienen un coste alto, por lo que deberías hacer cuentas para saber si te compensa. Este cote bajará considerablemente con la entrada en vigor de la nueva ley hipotecaria, pero solo si el método que utilizas para hacer el cambio es una novación.
  • Negociar con tu banco. Otra de las soluciones para tratar de suavizar los efectos de una posible subida del Euríbor pasa por negociar con tu banco una ampliación del plazo de amortización de tu préstamo: terminarás pagando más intereses, pero evitarás que la cuota que desembolsas cada mes se dispare.
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