18 mayo 2016

La morosidad de los créditos concedidos por los bancos, cajas y cooperativas a particulares y empresas ha bajado del 10% en marzo por primera vez desde agosto de 2012, según los datos provisionales hechos públicos por el Banco de España.

En concreto, la morosidad ha alcanzado el 9,97%, una tasa que incluye el cambio metodológico en la clasificación de los Establecimientos Financieros de Crédito (EFC), que han dejado de ser considerados dentro de la categoría de entidades de crédito.

La cifra total de créditos dudosos ha caído en marzo hasta los 129.222 millones de euros, 3.276 millones menos que en el mes anterior. En un año, los dudosos se han reducido en 36.997 millones de euros, un 22,2%.

Así, la morosidad de la banca se ha reducido en 3,63 puntos porcentuales respecto al máximo histórico marcado en diciembre de 2013, cuando se situó en el 13,6%.

La caída de la morosidad se ha producido en parte al mantenerse en marzo el descenso en el crédito global del sector. En concreto, se ha reducido en 16.202 millones, un 1,2%, hasta situarse en los 1, 296 billones. En términos interanuales, el crédito global se ha reducido un 5,7%.

El analista de XTB Jaime Díez señala que el «escenario bajista» de la tasa de morosidad se debe a la «inapelable intervención monetaria del presidente del BCE, Mario Draghi, del pasado 10 de marzo», cuando sacó toda la artillería para calmar los mercados.

En este sentido, señala que se trata de «más facilidades crediticias que harán las delicias de prestatarios, mientras que los prestamistas verán menguada su exigua rentabilidad». «Esperamos que la tasa de mora mejore con algo más de alegría los próximos meses hasta la entrada del verano, donde las condiciones financieras podrían de nuevo suponer un problema en los mercados», añade.

recibo calculadora

Cautela con la morosidad

Con todo, el analista señala que «la repercusión en la rebaja de la tasa de mora no será tan evidentemente clara como pueda parecerlo al principio». A su juicio, los bancos se ven menos interesados en ofrecer créditos, ya que el riesgo asumido al prestar a una familia o empresa cuyo círculo económico aún está en una clara fase de estancamiento difícilmente está compensado con el interés exigido a dicho préstamo.

Díez señala que es «imperativo» que la recuperación económica llegue a la economía real de familias y empresas para ver un alza en los créditos que ayude a que la caída de la tasa de mora sea más intensa. «Los niveles actuales no son sostenibles en el largo plazo puesto que cualquier recaída pondría en serios apuros a las entidades bancarias», concluye.

Facebook Comments