9 diciembre 2019

¿Hipoteca fija o variable? Es la eterna pregunta que muchas familias y particulares se plantean a la hora de buscar financiación para la compra de una vivienda, y más ahora que las hipotecas tienen unos intereses tan reducidos en todas sus modalidades. En este artículo te daremos las claves para que decidas qué producto se ajusta más a tus necesidades

Antes de nada: ¿en qué se diferencian las hipotecas fijas y variables?

Lo cierto es que su nombre habla por sí solo. Las hipotecas variables tienen un interés que fluctúa a lo largo del tiempo, mientras que las hipotecas fijas cobran lo mismo desde que se contratan hasta su vencimiento. Sin embargo, saber esto no es suficiente para decidirte por una u otra en caso de que necesites financiación para la compra de la vivienda. Hay otros muchos aspectos que debes tener en cuenta para saber si te conviene elegir una u otra, como, por ejemplo, cuáles son los gastos de una hipoteca.

Para ayudarte a tomar una decisión inteligente, en Kelisto hemos analizado las ventajas y desventajas de las hipotecas variables y fijas que hay en el mercado, hemos inspeccionado su letra pequeña y recopilado los aspectos que siempre deberías sopesar antes de decidirte por una de las dos. En cualquier caso, si quieres consultar por tu cuenta todas las propuestas de las entidades, y decidirte por alguna de ellas, recuerda que puedes hacerlo a través de nuestro comparador de hipotecas fijas y nuestro comparador de hipotecas variables.

Ventajas de las hipotecas fijas

Las hipotecas fijas están pensadas para las personas poco tolerantes al riesgo, que prefieren pagar la misma cuota todos los meses, aunque sea alta. Estas son sus principales ventajas:

  • Cuotas estables: las cuentas mensuales son siempre las mismas, por lo que no habrá sorpresas a final de mes. 
  • Blindadas contra los imprevistos: como te comprometes a pagar una cantidad fija, tu hipoteca no se verá afectada por factores externos como las subidas del euribor. 
  • Condiciones asequibles: hoy en día es posible encontrar hipotecas fijas con tipos de interés muy bajos, dependiendo del plazo. Las hipotecas más baratas a 10 años son la hipoteca fija a 10 años de BBVA, que tiene un interés del 1,05%, y la hipoteca Maricarmen de Abanca, con el 1,45%. Si necesitas un plazo más amplio, las hipotecas fijas más baratas a 30 años son la hipoteca inteligente fija de Evo Bank y la hipoteca fija a 30 años de BBVA. Puedes consultar nuestro artículo sobre las mejores hipotecas fijas del mercado para explorar más opciones. 

Desventajas de las hipotecas fijas

  • Intereses más altos: al contrario de lo que sucede con las hipotecas variables, para las hipotecas fijas hay ofertas distintas dependiendo del plazo de devolución. Cuanto mayor sea el plazo, también lo será el interés. 
  • Mayor comisión de apertura: las hipotecas de interés fijo suelen tener una comisión de apertura más alta que las hipotecas variables. 

firma de hipotecas

Ventajas de las hipotecas variables

Las hipotecas variables son más volátiles que las fijas, pero la incertidumbre que pueden llevar asociada viene acompañada de diversas ventajas:

  • Más económicas a corto plazo: actualmente, resulta más barato adquirir una hipoteca variable que una hipoteca fija porque el euríbor está en negativo y muchos bancos ofrecen diferenciales por debajo del 1%. Puedes consultar nuestro artículo sobre las mejores hipotecas variables del mercado para más información al respecto. 
  • Plazos de amortización largos: aunque la mayoría de los bancos conceden plazos de 30 años para una primera vivienda, en el mercado actual es posible encontrar hipotecas a tipo variable con plazos de hasta 40 años. 
  • Menos comisiones: por regla general, las hipotecas variables tienen menos comisiones que las hipotecas fijas. Algunos bancos las ofrecen completamente libres de comisiones, como, por ejemplo, Bankia con su Hipoteca Sin Comisiones Variable.

Desventajas de las hipotecas variables

  • Cuotas inestables: al estar sujetas al Euríbor, las cuotas de las hipotecas variables pueden variar en cada revisión (cada seis o 12 meses dependiendo de tu contrato). Esto puede provocar que tu hipoteca se encarezca por razones que escapan a tu control, como, por ejemplo, en períodos de crisis.
  • Mensualidades más altas: el interés variable nunca se aplica desde el primer día, todos los bancos cobran un interés fijo inicial durante un período de tiempo determinado que puede llegar a los 24 meses. Durante ese tiempo no podrás aprovecharte de los niveles bajos del Euríbor. 
  • Pueden resultar más caras a largo plazo: como ya hemos comentado, a medida que sube el Euríbor, también lo hacen las cuotas de las hipotecas variables, lo que podría encarecerlas significativamente en el futuro.

Entonces, ¿cuál es mejor, la hipoteca fija o la variable?

No hay una respuesta clara: el producto de financiación más adecuado para ti dependerá de tu perfil y de tu tolerancia al riesgo. Te recomendamos que tengas en cuenta tus ingresos, las cuotas que tendrás que pagar y si estás en situación de asumir una posible subida del Euríbor en caso de que optes por una hipoteca variable. 

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