19 diciembre 2018

Amortizar la hipoteca es siempre una buena opción cuando se cuenta con una cantidad de dinero ahorrado. Para las personas que contrataron su préstamo antes de 2013 es muy importante amortizar su hipoteca antes de que acabe el año porque pueden beneficiarse de desgravaciones en la Declaración de la Renta del año siguiente.

A nivel nacional, el máximo establecido para amortizar es de 9.040 euros de forma individual y de 18.080 en tributación conjunta. En Navarra, por ejemplo, la deducción puede ser de hasta 7.000 € en tributación individual y 15.000 € en tributación conjunta.

Debe tenerse en cuenta que para el ciudadano esta medida supone una deducción del 15% o del 18% del importe invertido (intereses satisfechos y amortización del capital y otros gastos derivados de la financiación hipotecaria) en su vivienda habitual, según las circunstancias familiares. En el caso de familias numerosas, dicho porcentaje es del 30%.

Para aquellos ciudadanos que formalizaron su préstamo después de 2013, estar a final o a principios de año no afecta a la hora de amortizar su préstamo ya que no se podrán desgravar su vivienda en la Renta. En este caso hay que seguir una máxima: cuanto antes se amortice mejor porque se pagarán menos intereses del crédito. En este caso, hay que tener en cuenta si contamos con un porcentaje de penalización por amortización anticipada.  

 

 

¿Hipoteca a tipo fijo o variable?

El segundo punto a tener en cuenta depende de si tenemos una hipoteca a tipo fijo o a tipo variable. En el caso de los hipotecados a tipo fijo, estos pueden hacer las amortizaciones cuando quieran ya que su TIN es siempre el mismo cada año.

En este tipo de hipotecas sí que es muy interesante la amortización en los primeros años de vida del préstamo para ahorrar en los intereses que hay que pagar a la entidad financiera. En este caso el hipotecado también deberá ser consciente si tiene en su contrato alguna penalización económica por una amortización anticipada.

En el caso del euríbor con valores por debajo del cero, el último dato es el del mes de noviembre cuando se situó en el -0,147%, se complica la decisión de lanzarse o no a amortizar el préstamo hipotecario y, en caso afirmativo, de cuándo resultaría más conveniente hacerlo.

Al abaratarse el coste de la financiación, también lo hacen los intereses de la hipoteca. Por esta razón, el ahorro que se puede conseguir es menor que si los intereses fueran más elevados. Como norma general, si los intereses del préstamo hipotecario son inferiores a la rentabilidad de otra inversión que se pueda hacer, no conviene amortizar.

Por ejemplo, si nos quedan por pagar 200.000 euros por nuestra hipoteca y queremos amortizar 10.000 euros con un tipo de interés de euríbor más 0,99% nos habremos ahorrado 3.346,99 euros si optamos por la reducción de plazo. En el caso de elegir cuota el ahorro será de solo 1.562,42 euros.  Si hacemos esta misma operación, pero con un euríbor en el 2% los intereses que nos ahorraremos en el caso de disminuir la cuota serán de 3.306,52 euros y en el caso de reducir el plazo, el ahorro en intereses ascenderá a 7.862 euros.

Por otra parte, aprovechar el euríbor negativo puede ser una buena opción para reducir la deuda y afrontar mejor la posible normalización del dinero en un futuro, cuando el índice hipotecario vuelva a subir.

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