18 agosto 2014

Con una tasa de morosidad cercana al 11% seguro que a muchos les surge la misma pregunta, ¿las deudas prescriben? La respuesta es sencilla: sí. Aunque no desaparecen, sí prescriben y expira el derecho del acreedor a reclamarlas. Y es que, no se puede requerir una deuda pendiente eternamente, ya que eso supondría una inseguridad legal que el ordenamiento jurídico español no contempla. El derecho de cobro del acreedor está limitado en el tiempo y la ley admite la prescripción extintiva de las deudas, según explican en Bankimia.

De esta forma, y según contempla el artículo 1961 del Código Civil, las acciones para reclamar judicial y extrajudicialmente el pago de las deudas “prescriben por el mero lapso de tiempo fijado por la ley”. Sin embargo, para que una deuda prescriba se deben dar dos requisitos:

– Que el acreedor no haya ejercido ninguna acción extrajudicial -mediante carta, requerimiento notarial, etc…- ni judicial.

– Que el deudor no haya reconocido este derecho, es decir, que no haya aceptado, ni de forma expresa ni de forma tácita, que tiene una deuda pendiente de pago.

Es decir, la prescripción extintiva de la deuda se produce por negligencia o abandono del acreedor. El plazo de prescripción depende de la naturaleza y el origen de la deuda, aunque en la mayoría de los contratos se fija un periodo general de 15 años, salvo que se especifique un tiempo concreto.

El plazo de prescripción comienza a contar desde el momento en el que el acreedor pudo reclamar la deuda y no lo hizo. Pero este, sin embargo, puede interrumpirse en cualquier momento con alguna acción por parte del acreedor. De acuerdo al artículo 1973 del Código Civil, “la prescripción de las acciones se interrumpen por su ejercicio ante los Tribunales, por reclamación extrajudicial del acreedor y por cualquier acto de reconocimiento de la deuda por el deudor”.

Es decir, si el acreedor reclama de modo fehaciente el cobro de la deuda -antes de la prescripción de la misma- habrá que hacer frente a su pago.

 

cuando prescriben las deudas

Plazos para considerar que una deuda ha prescrito

Según establece el Código Civil en su artículo 1964, “las deudas derivadas de un contrato personal que no tengan señalados términos especiales prescribirán a los 15 años”. Sin embargo, los plazos varían en función de la naturaleza y el origen de la deuda.

 

1.- Deudas hipotecarias

Conforme al artículo 1964 del Código Civil, el plazo de prescripción de una deuda hipotecaria es de 20 años a contar desde el vencimiento que, inicialmente, tiene fijado el préstamo para la adquisición de la vivienda.

 

2.- Deudas de las tarjetas de crédito

Aunque los pagos anuales o mensuales prescriben en 5 años, este plazo no es aplicable a las tarjetas de crédito cuyo plazo de prescripción es de 15 años. En el contrato, el emisor está obligado a unas prestaciones a cambio del pago de una cuota anual y a abonar las cantidades dispuestas en la forma convenida. Cuando se contrata una tarjeta de crédito se establece un contrato de apertura de crédito de naturaleza personal entre el banco y el titular de la tarjeta, el cual está sometido al plazo general de 15 años. La entidad dispone, por tanto, de ese plazo para reclamar al titular las cuotas impagadas y los intereses de demora.

 

3.- Deudas con Hacienda

Según el artículo 66 de la Ley General Tributaria, el derecho de la Administración para determinar la deuda tributaria mediante la oportuna liquidación prescribe a los 4 años, a contar desde el día siguiente a aquel en que finaliza el plazo reglamentario para presentar la correspondiente declaración o autoliquidación. Excepto las deudas fiscales por tener cuentas o valores en el extranjero, que no prescribirán, según el plan contra el fraude aprobado por el Gobierno. Esos capitales y patrimonios ocultos, una vez afloren, se imputarán al último de los ejercicios que no haya prescrito, por lo que podrán exigirse aunque hayan transcurridos los cuatro años actuales para la prescripción por la vía administrativa.

 

4.- Deudas con la Seguridad Social

Según el artículo 21 de la Ley General de la Seguridad Social, a los cuatro años prescribirán los siguientes derechos y acciones:

– El derecho de la Administración de la Seguridad Social para determinar las deudas con la misma cuyo objeto esté constituido por cuotas, mediante las oportunas liquidaciones.
– La acción para exigir el pago de las deudas por cuotas de la Seguridad Social.
– La acción para imponer sanciones por incumplimiento de las normas de Seguridad Social.

Respecto a las obligaciones con la Seguridad Social, cuyo objeto sean recursos distintos a cuotas, el plazo de prescripción será el establecido en las normas aplicables en razón de la naturaleza jurídica de éstas. La prescripción quedará ininterrumpida por las causas ordinarias y, en todo caso, por cualquier actuación administrativa realizada con conocimiento formal del responsable del pago conducente a la liquidación o recaudación de la deuda y, especialmente, por su reclamación administrativa mediante reclamación de deuda o acta de liquidación.

 

5.- Deudas de suministros domésticos

Las deudas contraídas con las compañías de suministros de agua, luz, gas, telefonía y telecomunicaciones prescriben a los 5 años, como lo hacen las acciones para exigir los pagos de años o plazos más breves (mensuales o bimestrales), de acuerdo con el artículo 1966.3 del Código Civil. No obstante, la jurisprudencia no se pone de acuerdo respecto al plazo de prescripción de estos servicios y algunos tribunales aplican el plazo de 3 años establecido en el artículo 1967.3 del Código Civil, según el cual las acciones para exigir la obligación de abonar a los comerciantes el precio de los géneros vendidos prescribe en 3 años.

 

6.- Deudas en alquiler, arrendamientos y pensión de alimentos

Según el artículo 1966 del Código Civil, las acciones para exigir el pago de la pensión alimenticia y la satisfacción del precio de arriendos de fincas rústicas o urbanas es de 5 años.

 

En cualquiera de los casos anteriormente citados, la prescripción no se da por válida por el mero transcurso del plazo legal. Hay que alegarla a instancia de parte. Si el deudor no hace valer esta acción, la prescripción no entrará en juego de forma automática.

 

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