22 enero 2019

Planificar la economía de acuerdo a un calendario puede ayudar a gestionar mejor las finanzas personales y disponer de un plan de acción para llevar a cabo durante el año una revisión exhaustiva de la situación financiera. Para hacer frente a los momentos clave de economía doméstica a lo largo del año y obtener el máximo rendimiento de los productos financieros, Deutsche Bank ofrece este calendario de acciones mensuales.

 

Enero: fijar los objetivos de inversión

Con el comienzo del año es el momento de fijarse unos objetivos de inversión que permitan definir una estrategia y una distribución de cartera. Para invertir con éxito, lo más importante es fijar correctamente los objetivos que cada uno persigue con sus inversiones, su plazo y, consecuentemente, establecer el riesgo asumible.

 

Febrero: asegurar el futuro de la familia

El seguro de vida es un producto básico de prevención, necesario para aquellas personas que tienen terceros a su cargo. Muchas familias tienen sólo un seguro de vida vinculado a la hipoteca, pero no han realizado el ejercicio de calcular qué capital necesitarían para asegurar el bienestar financiero de la familia en caso de deceso o incapacidad laboral permanente.

Estas necesidades serán el baremo para comparar coberturas, condiciones y precios. Es importante tener en cuenta que se trata de un producto a largo plazo, por lo que la compañía con la que lo contrates te acompañará durante muchos años.

 

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Marzo: revisar las carteras

Una vez adentrados en el año, y con una buena perspectiva de la tendencia que se impone en la economía y los mercados, es un buen momento para revisar la cartera de inversiones y analizar junto con un gestor personal si se deben seleccionar otros activos o productos con mejores perspectivas.

Es bueno tener en cuenta que, para un inversor medio de perfil conservador o moderado, los fondos de inversión son un buen vehículo. Aparte de las ventajas fiscales, se pueden adaptar a todo tipo de objetivos y perfil de riesgo.

 

Abril: analizar los seguros con la vista puesta en el verano

Teniendo en cuenta que el plazo legal para darse de baja de un seguro son dos meses antes de la renovación anual, hay que estudiar con tiempo las condiciones de los seguros de hogar, coche y salud, y realizar cambios en caso de que sea necesario.

 

Mayo: declaración del IRPF

En caso de que el resultado del IRPF sea positivo y el contribuyente no lo tuviera previsto, conviene tener en cuenta que existen préstamos que adelantan el importe pignorando inversiones, por lo que se evita deshacer posiciones si el momento no es propicio.

Cuando el resultado es a devolver, se puede solicitar a una entidad financiera un préstamo para disponer del importe de forma inmediata. En el caso de declaración negativa, se puede reinvertir importe percibido, como por ejemplo, destinarlo al plan de pensiones, lo que repercutirá en la declaración de la renta del año en curso.

 

Junio: revisar las tarjetas y proteger las inversiones

De cara a preparar mejor las próximas vacaciones y antes de viajar, es conveniente revisar las condiciones y límites de las tarjetas. Algunas tarjetas tiene servicios añadidos como los seguros unidos a los viajes, y en base a ellos se puede decidir con qué tarjeta pagar los gastos de viaje.

Por otro lado, los mercados pueden presentar una alta volatilidad durante los meses de verano. Es recomendable preparar la cartera, porque durante unas semanas no va a ser posible estar tan pendiente de las inversiones.

 

Julio y agosto: controlar el gasto

Antes de emprender un viaje o empezar un periodo vacacional, hay que realizar una previsión de gastos, establecer un límite y no excederse.

Durante las vacaciones es importante controlar los impulsos, porque el cambio de hábitos del verano suele ir asociado a un descontrol presupuestario.

 

Septiembre: afrontar los gastos de la vuelta al cole

El inicio del otoño implica la vuelta a la rutina. Para los estudiantes, septiembre supone un desembolso en libros de texto, material escolar y matrícula universitaria.

Septiembre es también momento de revisar las carteras de inversión y prepararlas para el último trimestre del año.

 

 

Octubre: pensar en la jubilación

En el tercer trimestre del año las entidades financieras inician agresivas campañas de captación de planes de pensiones. Es un buen momento para informarse y buscar la mejor alternativa.

La decisión de invertir debe basarse en primera instancia en nuestras necesidades y objetivos de ahorro, pero eso no descarta aprovechar las promociones que ofrecen los bancos.

También es importante destacar que, aunque el plan de pensiones parezca un producto estacional porque en muchas ocasiones se liga meramente al beneficio fiscal, es un instrumento de ahorro a largo plazo. Como tal, la forma más inteligente de realizar aportaciones es establecerlas de forma periódica y regular.

 

Noviembre: preparar la Navidad con tiempo

En unas semanas llega la Navidad y con ella una serie de gastos que podemos programar con antelación. Planificar las compras con tiempo nos permite, por supuesto, poder conseguir mejores precios, pero también valorar si vamos a necesitar financiarlas o aplazar el pago.

Si es necesario aplazar parte de los gastos, vale la pena estudiar las ofertas de préstamos o tarjetas que las entidades financieras suelen lanzar durante esta época del año.

 

Diciembre: evaluar el año

Al final del año es buen momento para realizar un balance de la situación financiera, analizar la rentabilidad de nuestras inversiones, el nivel de ahorro conseguido, las comisiones que hemos pagado y la situación fiscal. Es el momento de revisar los gastos del año y realizar una planificación presupuestaria y de ahorro para el año siguiente.

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