26 febrero 2019

Los problemas de ruido pueden causar una serie de infracciones. La causa puede ser un local cercano o una terraza situada justo debajo de tu ventana. También el incesante taconeo de los vecinos o los ladridos de su perro. Incluso puede que seas el perpetrador.

En cualquier caso, el Tribunal Constitucional entiende que los ruidos vulneran la intimidad personal y familiar, e incluso perjudican a la salud. Por eso tanto las empresas privadas como algunos ayuntamientos ponen a disposición de los ciudadanos un servicio de medición de ruido que compruebe que los niveles sonoros se ajustan a los que marca la normativa.

 

 

Si son tus vecinos los que hacen ruido…

Tienes todo el derecho a denunciar a tus vecinos si se pasan con el ruido, y de hecho te ampara la ley. Los niveles máximos permitidos por normativa (medidos desde dentro de la vivienda y con las ventanas cerradas) son de 40dB en estancias y 35dB en dormitorios durante el día y 30dB por la noche.

Aunque es recomendable que primero intentes resolverlo por la vía pacífica, hay varios caminos que puedes tomar si esa opción no funciona:

  • Vía administrativa: Puedes escribir una carta al ayuntamiento explicando los ruidos que se producen y a qué horas tienen lugar exactamente. Si se trata de una conducta habitual (tanto como para generarte molestias), no deberías tener problema en conseguir pruebas que te respalden e incluso podrás exigir que se resuelva de forma urgente.
  • Vía contencioso-administrativa: En caso de no obtener respuesta, puedes solicitar una indemnización por la inacción de las administraciones y sus consecuencias. Una exposición prolongada a ruidos excesivos puede perjudicar la salud, y tienes derecho a reclamar actuación.
  • Vía judicial-civil: Si no eres capaz de dormir porque tu vecino taladra la pared con nocturnidad y alevosía, puedes presentar una demanda ordinaria por daños y perjuicios. Además de conseguir una indemnización, el proceso podría terminar con su contrato de alquiler. Si es propietario, la comunidad de vecinos estaría legalmente en su derecho de iniciar un procedimiento para frenar su actividad.
  • Vía penal: Solo para casos muy serios, en los que el volumen del ruido pone tu salud en serio peligro, puedes presentar una querella en el juzgado. Ten en cuenta que para que siga adelante debes aportar un buen puñado de pruebas, así que no te cortes a la hora de llevar partes de la policía, tus quejas al ayuntamiento, un informe pericial acústico que puedas presentar en el juzgado o certificados médicos que acrediten el daño sufrido.

Recuerda que para muchos de estos trámites vas a necesitar una medición de ruido o un informe pericial acústico que no puedes realizar tú mismo. Contrata a un profesional cualificado a través de plataformas como Certicalia.

 

 

… o si el que hace ruido eres tú

Lo ideal es respetar la normativa y no superar los niveles de ruido permitidos, pero hay algunos casos en los que no es posible. Si por ejemplo nos dedicamos a la música y necesitamos tocar instrumentos ruidosos, o tenemos en nuestra vivienda maquinaria ruidosa, la solución más sencilla es insonorizar el espacio para evitar resultar molestos.

Para ello tendremos que solicitar previamente una medición de ruido, que es lo que hará que la insonorización de nuestro espacio sea efectiva. Es posible realizar varios tipos de medición de ruido:

  • Medición de aislamiento acústico a ruido aéreo: Mide el aislamiento entre espacios colindantes que proporcionan elementos constructivos, como los muros o las puertas. En este estudio se evalúan voces, música…
  • Medición de aislamiento acústico a ruido de impacto: Se centran en sonidos como las pisadas o el arrastrar mobiliario, que tienen lugar principalmente al golpear el suelo.
  • Medición de ruido ambiental: Con este estudio analizamos cómo el ruido exterior influye en el espacio donde se realiza la evaluación.
  • Medición de vibraciones: Especial para el caso de maquinaria, mide cómo las vibraciones de los aparatos afectan a la estructura del edificio y a la propia integridad de las máquinas.
  • Tiempo de reverberación: Gracias a un parámetro específico, este estudio determina cuánto tarda un sonido en extinguirse para mejorar el confort acústico.

Otros estudios: Mapas de ruido, estudios de aislamiento acústico, estudios de acondicionamiento acústico…

Facebook Comments