14 septiembre 2018

No es la primera vez que Taylor Swift apuesta fuerte por el negocio inmobiliario. La cantante estadounidense ya es casi una experta.

A finales del año pasado, la súper estrella compró una casa en Nueva York por la que pagó más de 15 millones de dólares. Ahora acaba de vender su casa de Beverly Hills. Como puedes imaginar, se trata de una mansión de ensueño para la gran mayoría de mortales, pero en este caso, “solo” la ha vendido por algo más de 2 millones de euros.

Swift compró esta casa hace seis años, en 2012, por 1,4 millones de euros. La puso a la venta en mayo, después de haber vendido otra casa que también tenía en propiedad y que estaba justo en esa misma calle. Ahora ha conseguido desprenderse de ella y nosotros hemos tenido la ocasión de verla por dentro.

 

Foto: Trulia

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Una mansión completamente reformada

La casa que Taylor Swift acaba de vender fue construida en 1959. Esto no significa que estemos ante una casa antigua. Las fotos revelan una casa completamente reformada y adaptada a los tiempos modernos. Tiene una superficie de más de 270 metros cuadrados, distribuidos en una sola planta.

Es luminosa, amplia y está muy bien ventilada. Los techos son muy altos, tienen vigas blancas y cristal. Nada más acceder a la casa, nos encontramos unos tragaluces por los que se filtra la luz del sol.

En la sala principal hay una chimenea que hace la estancia absolutamente acogedora. Este espacio se abre, además, a un patio y un jardín privado, ideal para salir a dar pequeños paseos al aire libre.

 

Foto: Trulia

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Espacio para todo

En la casa que acaba de vender Taylor Swift hay espacio para todo: una sala comodísima para disfrutar de la televisión o de la lectura, una cocina gourmet con una zona de desayuno, una bodega climatizada con capacidad para más de 1.000 botellas.

Consta de una segunda entrada por separado, que vendrá fenomenal para habilitar una de las zonas de la casa como oficina o como apartamento para el servicio o para la suegra.

Y no podían faltar unos buenos exteriores. Como toda mansión que se precie, la vivienda de Swift consta de un jardín con una exuberante vegetación, vistas a la montaña, piscina y espacio de sobra para disfrutar de fiestas y comilonas al aire libre.

 

Foto: Trulia

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