24 febrero 2020

Muchos padres se desviven por hacer realidad los sueños de sus hijos, pero lo de John Lavender es difícil de igualar. Cuando su hijo Jason tenía tan solo tres años, le prometió que le construiría un castillo. Y se puso manos a la obra. 

Del sueño infantil al alojamiento turístico

El resultado se llama Highlands Castle y bien podría parecer un auténtico castillo de la Inglaterra medieval, pero en realidad lo creó John Lavender a partir de cero. La construcción comenzó en 1982. Y desde entonces se han sucedido diversas reformas y ampliaciones.

Highlands Castle se encuentra en Bolton Landing, en el estado de Nueva York, cerca de las montañas Adirondacks y el lago George, una zona turística para los amantes del esquí, el senderismo, el kayak y otros deportes de aventura. De hecho, ahora, casi cuatro décadas después de la primera piedra, Highlands Castle se ofrece como alojamiento turístico

Un castillo con pasadizo secreto

El castillo destinado al pequeño Jason se asienta sobre una parcela de 4.000 m2 y el edificio actual supera los 1.100 m2 de superficie. Incluye tres dormitorios, dos baños y un aseo, un salón de dos pisos en una torre y ventanales de suelo a techo con vistas al lago George. Hay además una biblioteca y sala de música, un salón, un estudio y una terraza cubierta. Para añadir un toque de fantasía, John Lavender incluyó también un pasadizo secreto que conduce a una sala de juegos.

Todos los detalles

Para la construcción del castillo se usaron más de 800 toneladas de piedra, colocadas una a una, y puertas y ventanas diseñadas para imitar el estilo gótico medieval. Pero recrear un castillo no se limita a levantar sus muros. Por eso John Lavender ha pasado años coleccionando antigüedades, que ha incorporado a Highlands Castle para lograr un aspecto más ‘auténtico’. El mobiliario, las esculturas, los tapices y hasta unas armaduras de madera tallada conviven con una cocina abierta de última generación y wifi en el interior del edificio. 

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