7 noviembre 2018

Hace más de 20 años, una adolescente se enamoró de una pequeña casita de cuento por la que pasaba de camino al instituto en Idaho Falls, en el noroeste de Estados Unidos. En realidad se trata de un edificio unifamiliar construido en 1936 siguiendo el estilo Tudor, pero a ella le parecía de ensueño.

Por aquel entonces, Rebecca Long Pyper, la protagonista de esta historia, no tenía edad para pensar en hipotecas, reformas ni en todo lo que comporta comprar una casa. Solo sabía que aquella le gustaba.

 

Pyper acabó el instituto y se fue de Idaho Falls, pero regresó en 2012, justo cuando aquella casa se había puesto a la venta. Aunque ella y su marido no alcanzaban al precio que pedían, decidieron hacer una contraoferta, y consiguieron hacerse con la casa. Una vez fue suya, descubrieron que había estado ocupada desde sus orígenes por más de 15 familias, y que ninguna de ellas parecía haberla cuidado especialmente.

 

 

Desde entonces han hecho una reforma completa y muy cuidada de toda la casa. Han podido conservar las puertas originales y los suelos de madera, y el resto se ha diseñado siguiendo los planes que Pyper tenía en mente desde hacía ya unos cuantos años. La casa tiene tres amplias habitaciones, una gran cocina, comedor y un salón con chimenea. En todos los espacios se ha cuidado mucho el tamaño y disposición de las ventanas para aprovechar al máximo la luz solar.

Cinco años más tarde consiguieron por fin acabar la reforma, y ahora Pyper se ha podido instalar en la casa junto a su marido y sus cuatro hijos. Si tenéis curiosidad, encontraréis más imágenes en el perfil de Instagram de Rebecca Long Pyper y en el blog en el que detalla el proceso de reforma de la casa, que para ella ha sido todo un sueño hecho realidad.

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