16 mayo 2018

Una vez que se decide apostar por la compra de un inmueble, es fundamental pensar qué tipo de vivienda se adapta más a las necesidades de cada uno, si una vivienda nueva o una vivienda de segunda mano. Por ello, antes de invertir, conviene analizar bien las ventajas e inconvenientes de ambas tipologías.

Según los últimos datos del INE, la compraventa de viviendas en 2017 aumentó un 15 % interanual, dejando entrever que en 2018 podría superarse de nuevo esa cifra. Esto se debe, entre otros motivos, al fuerte repunte de las operaciones sobre inmuebles de segunda mano.

Ante esta tendencia, los expertos de Casaktua recomiendan sopesar bien cómo es la casa que realmente se necesita y, para ello, han establecido siete puntos clave a tener en cuenta a la hora de tomar decisiones:

Ubicación de la vivienda

La situación del inmueble es, quizá, el factor que más determina su precio y el estilo de vida del futuro comprador. Las viviendas de obra nueva suelen estar situadas en la periferia y pueden contar con zonas comunes (áreas deportivas, jardines, parque infantil, etc.). Por su parte, las viviendas de segunda mano suelen encontrarse tanto en el centro de las ciudades como en zonas más alejadas, pero normalmente son zonas más consolidadas y con más servicios.

Precio de la vivienda en España

En cuanto al precio de la vivienda, cabe destacar que el coste medio del metro cuadrado en las viviendas de segunda mano es más bajo. Según datos septiembre de 2017, el metro cuadrado en viviendas de segunda mano se situó en 1.493 € frente a los 1.939 € de las viviendas de obra nueva.

Estado

Mientras que se puede disfrutar de estrenar la vivienda cuando se trata de obra nueva, a veces la vivienda de segunda mano necesita un presupuesto adicional para reformas. La ventaja, en este último caso, es que se puede adaptar la vivienda al gusto y necesidades del comprador, pudiendo, incluso, planificar la reforma en diferentes periodos.

Superficie de la casa

Como el metro cuadrado de los pisos de segunda mano es más barato, se pueden adquirir inmuebles más grandes. Además, tradicionalmente, este tipo de viviendas tienen habitaciones con un tamaño mayor que las de obra nueva. Por otra parte, en la obra nueva se pueden encontrar distribuciones y usos más atractivos, como habitaciones tipo suite con baño incorporado.

¿Cuándo entrar a vivir?

En las viviendas de obra nueva puedes entrar a vivir desde el primer día. En cambio, en los inmuebles de segunda mano puedes contar con tiempo para planificar una reforma y ejecutarla a tu gusto, incluso ya viviendo en el inmueble.

Impuestos por compra de vivienda nueva y segunda mano

En España, los pisos nuevos están sujetos a un 10 % de IVA mientras que los de segunda mano soportan el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) cuyo tipo abarca del 6 % al 8 %, dependiendo de la comunidad autónoma y la cuantía del inmueble. En el caso del IVA, este también varía en función de la tipología de la vivienda. La vivienda libre soporta un 10 % del importe escriturado, mientras que en las viviendas de protección oficial de régimen especial y viviendas de protección oficial de promoción pública se sitúa en el 4 %.

Gastos de vivienda

Hay viviendas de obra nueva que están situadas en urbanizaciones con piscina, jardines e instalaciones deportivas que pueden conllevar el incremento de la comunidad. Por su parte, en algunas viviendas de segunda mano existe la posibilidad de encontrar viviendas con calefacción central, que abarata el servicio, pero que tiene un coste fijo más alto.

Desde Casaktua aconsejan realizar un cuadro con pros y contras, así como una simulación del gasto anual de la vivienda, con el fin de tomar la decisión que mejor encaje con las necesidades y posibilidades económicas del comprador, no solo en el momento de la compra sino también en el mes a mes.

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