18 abril 2017

Vender una vivienda no es una tarea fácil, si bien es cierto que estamos en un momento alcista. Pero si queremos que la operación se cierre lo antes posible, es bueno seguir algunos sencillos pasos que ayudarán a venderla cuanto antes. No olvidemos la competencia que hay en el mercado.

1. Ajustar el precio de la vivienda al mercado

Es el primer paso y tal vez el más relevante en la venta de una vivienda. Partimos de que el precio lo marca el mercado. El precio del vecino puede ser una referencia, pero solo eso. Antes de nada, es necesario analizar bien la oferta de la zona y ver los pisos similares por ubicación, metros, distribución, orientación, vistas, si están o no reformados… Internet y sus portales inmobiliarios son la solución. Pero, hay que comparar casas homogéneas y evitar la visión subjetiva que nos hace pensar que nuestro piso es mejor que el del vecino.

Una vez analizada la oferta, el mercado es soberano y no atiende a lo que nosotros queramos. ¿Qué quiere decir esto? Pues que el precio no es lo nos gustaría o lo que necesitamos, es lo que el mercado está dispuesto a pagar. No es bueno inflar el precio con idea de bajarlo porque se venderán antes otros de la zona. Además, también hay que tener en cuenta los gastos venta vivienda, que no son pocos.

2. Publicar anuncios en Internet de la vivienda con buenas imágenes

La vivienda no se vende sola. Una vez marcado el precio, hay que buscar los canales de difusión: portales inmobiliarios, redes sociales, anuncios en el portal, el portero… En el caso de Internet, el medio más usado, hacer buenas fotos de una vivienda es la clave para vender un piso más rápido. Además, la información debe ser lo más amplia posible y real. Mejor incluir vídeos para tener un mayor número de visitas.

3. Vivienda decorada

Es fundamental conseguir una buena impresión para favorecer su posible venta. La vivienda no solo debe estar limpia y ordenada, sino que la decoración debe ser un aspecto fundamental a tener en cuenta y debe ser ecléctica, que no moleste a la vista.

La luz también es muy importante. Utiliza buena iluminación que agrande los espacios y las persianas siempre subidas para que entre la mayor cantidad de luz. Si las vistas no son muy agradables, cortinas cerradas.

Acudir a una empresa de «Home staging» puede ser la solución para mejorar el aspecto de una vivienda. Lo que se perciba a través de los sentidos es lo que recordará con más facilidad. La clave es preparar la casa para que las percepciones del potencial comprador sean lo más positivas posibles.  Dicen los expertos de esta técnica que «lo que no se puede ver, no lo puedes vender».

4. Cuidado con los desperfectos

Una puerta que no cierra bien, un grifo que gotea, una persiana descolgada, una grieta en la pared o una mancha de humedad antigua son algunas cosas que, a primera vista, crean una mala impresión. Reparar todo lo que puedas, te costará poco y venderás antes y mejor. Es mas que probable que con una pequeña inversión de 1.000 euros, la casa se pueda vender en 4.000 o 5.000 euros más, y aumentar las posibilidades de recibir ofertas.

5. Flexibilidad y facilidades a los potenciales compradores

Sea flexible con los potenciales compradores. Escúchalos. Unos valorarán las vistas y otros, la proximidad a un parque.

Por otro lado, además del precio, en toda compra disponer del importe necesario de hipoteca será fundamental.  No descartes pedir una tasación que puede ayudar al candidato interesado para acudir a su banco y ver qué puede obtener.

La flexibilidad en los plazos de entrega también es muy importante, dado que muchos tendrán que vender su actual vivienda. En definitiva, valorar la situación del candidato, favorecerá un acuerdo.

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