3 febrero 2017

La recuperación lenta pero sólida del sector inmobiliario impulsada por la recuperación de las transacciones, el crecimiento positivo de los precios y la inversión extranjera continuará presente en los próximos trimestres, salvo imprevistos, según Funcas.

En un artículo en el que se analiza el momento económico del sector de la construcción en ‘Cuadernos de Información Económica’, se destaca que la caída de la actividad constructora desde el comienzo de la crisis ha afectado tanto a la obra pública como a la residencial, que continúa sin remontar.

Las condiciones del mercado laboral para los jóvenes y las limitadas expectativas de mejora determinan que solo los hogares con ingresos estables y ahorros pueden acceder a la compra de la vivienda, por lo que esto explica, según el artículo, el motivo por el que no se ha recuperado la edificación en este momento al igual que en otros ciclos similares de recuperación económica.

La actividad constructora puede tardar aún un tiempo en recuperarse hasta el nivel de largo plazo, aunque la organización cree que se puede asistir a un inicio de edificación más intensa en las áreas de mayor demanda por las expectativas de aumentos de precios en un entorno de inflación. Asimismo, pone de relieve que la inversión foránea se dirige a sectores como el logístico y comercial y que la demanda residencial aún se cubre con el stock de viviendas existente en el país.

Por otro lado, respecto al comportamiento de las comunidades autónomas en la financiación de su endeudamiento, expertos señalan que únicamente Madrid, País Vasco, Navarra, Asturias, Castilla y León y La Rioja han iniciado una vuelta a los mercados. Asimismo, pone de relieve que en 2016 las regiones todavía cubrieron dos tercios de su financiación apelando al Tesoro a través de mecanismos de financiación extraordinarios.

Así, los autores del artículo creen que es discutible que el Tesoro tenga que seguir incentivando esta vía de financiación, subvencionando el tipo de interés y disuadiendo de salir al mercado a quienes tienen oportunidad. «El problema de la financiación regional no debería descansar en solventar su endeudamiento, porque puede resultar dañino en el momento de afrontar la reentrada en los mercados», señalan.

Facebook Comments